Buscar

Entre selfis, fuertes y tortillas en Jodhpur | Día 14

El fuerte de Mehrangarh de Jodhpur, desde el que se ve toda la ciudad

Estar alojado en el centro de Jodhpur —como alojarse en el centro de cualquier ciudad india— tiene tantas ventajas como inconvenientes. Todo te queda a mano, a cuatro pasos caminado o a tiro de tuk tuk rápido. Por el contrario, hay que acostumbrarse a que el día dure veinte horas y que la paz, el silencio, solo protagonice un par de horas de la madrugada. Esto entre semana. Durante el fin de semana los ruidos son constantes. Los ruidos de motos, de la gente, de los bocinazos. El ruido, en cualquier caso, no iba ser impedimento para degustar la receta más insospechada, las tortillas de Jodhpur. Los perros indios Aquí, en Jodhpur, en nuestro guesthouse Blue Stay, destaca especialmente el ruido de los ladridos encolerizados de dos perros. Los muy perros, encima, escogen bien las horas en las que quejarse de todo: a primera hora de la mañana y a última de la noche. Es difícil entender a qué le ladran o por qué ladran. Sus arranques de ira no responden a un criterio claro. Y son arranques prolongados, de no menos de diez minutos. Los tapones solo ayudan un poco. Los perros de la India lo son en todas las acepciones de la palabra. Se tiran a la sombra y no se mueven en todo el día. Menos estos dos, los encolerizados. Entre ladridos hemos vuelto a despertar hoy, pues. Y hoy el desayuno iba a ser de homenaje porque la ocasión lo merecía: no se cumplen 31 años todos los días. Sobre todo, no se cumplen la India. Las tortillas de Jodhpur que recomienda la Lonley Planet Ayer decidimos que pasaríamos por otro de los lugares recomendados-por-la-Lonely-Planet, un puestito callejero de tortillas que se ha hecho famoso y que frecuentan —frecuentamos— todos los guiris que venimos a Jodhpur. De lo que llamamos en España tortillas, se entiende, no de las tortillas de maíz (o trigo) mexicanas. Omelatte Shop se llama el lugar. Con ‘a’, como para dotarle al negocio de personalidad. ¿Cuánto daño puede hacer una tortilla? Con esa pregunta tratábamos de autoconvencernos de que teníamos que ir a probarla. Lo cierto es que el secreto del éxito no existe. Son simples tortillas francesas, españolas (es decir, con patatas) y/o con queso, en las que la única novedad culinaria es la inclusión —si quieres— de masala. El masala es un conglomerado de especias que utilizan en la India para darle sabor a todo. Todo puede llevar masala. Como en España el aceite o en México el limón. El fuerte de Mehrangarh y selfis indiscriminados Con nuestras tortillas de Jodhpur degustadas, la siguiente parada del día era el fuerte de Mehrangarh, una fortaleza enorme que se erige por encima de toda la ciudad, presidiéndola y cuidando de ella. Todo el estado de Rajastán está plagado de fuertes, que eran las antiguas residencias de los marajás. Lo curioso es que muchas de las dinastías, ya despojados de sus nobles privilegios, continúan poseyendo estas enormes fortalezas y palacios y los convierten, con enorme acierto, en visitas interesantísimas. Más allá de las espectaculares vistas que proporciona de la ciudad, con el horizonte de las casas pintadas de azul, el fuerte de Mehrangarh se ha reconvertido en museo para permitir al visitante recorrer los principales pasajes de la historia de la ciudad. Para ello, como todos los fuertes y palacios que hemos visitado hasta ahora, se ponen a la disposición del turista unas audioguías muy pedagógicas, que te acompañan durante el recorrido y te contextualizan lo que ves. La audioguía, que siempre tiene la opción de idioma español (aquí con acento argentino, pero en Udaipur fue con acento español castizo), tiene un efecto mucho más sugestivo que cualquier programa de televisión. No te la puedes llevar a casa, porque has dejado el DNI como depósito. Los indios son personas a los que los turistas les despiertan mucha curiosidad. Pero ningunos como los indios de Jodhpur. Nos han hecho sentirnos famosos de la cantidad de veces que nos han pedido hacerse una foto con nosotros. Los famosos no somos nosotros, son los extranjeros. Por eso nosotros llamamos relativamente la atención, pero los que tienen los ojos rasgados, los negros y los rubios forman colas a su alrededor de la gente que quiere sacarse un selfi con ellos. Parece que compitan por ver quién es el que consigue más fotos con turistas en un día. Como la ocasión lo merecía, hemos acabado el día en un restaurante top del RAAS de Jodhpur, el hotel más top de la ciudad, desestructurando nuestro ajustado presupuesto diario. No se cumplen 31 años en la India todos los días.