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Enganchados a la kaya toast de Singapur | Día 3

La Old Hill Street Police Station de Singapur

El ritmo del viaje se ha apoderado de nosotros y nos parece mentira que hoy sea el último día de nuestra aventura veraniega por Asia en este 2025. Es curioso cómo, después de más de dos semanas, el cuerpo desecha las rutinas que tiene adquiridas y se amolda a una totalmente nueva, en la que la improvisación continua y la ausencia de lógicas rigen el día a día. Sin embargo, esta mañana seguíamos en Singapur y aquí la rutina aplica perfectamente al desayuno: hay que empezar el día comiendo kaya toast. El kopitiam tradicional y la kaya toast Tenemos apenas tres horas hasta hacer el check out del hostal. Tres horas que queremos dedicar a desayunar y a ver un par de sitios cercanos en los que buscamos detenernos un rato a practicar el postureo fotográfico. Pero primero lo primero, y lo primero en Singapur es la kaya toast. Al contrario que ayer, cuando la degustamos en una cadena de cafeterías de un corte más comercial, hoy hemos ido a un restaurante muy local, a un kopitiam, esas cafeterías tradicionales donde conviven platos sencillos, desayunos populares y ambiente de barrio. Allí, además de la kaya toast y sendos cafés con leche condensada, hemos probado también la carrot cake de Singapur, que no tiene nada que ver con el pastel de zanahoria que conocemos: es un salteado de rábano blanco con huevo, salsa de soja y especias, tan contundente como sabroso. Este excelente desayuno ha sido nuestra última comida asiática hasta nueva orden. ¿Cómo se hace para no extrañar lo rico que se come en esta parte del mundo? La respuesta, por supuesto, es una sola: volver, siempre volver. Old Hill Street Police Station, la comisaría más fotogénica En el universo de Instagram hay un puñado de rincones de Singapur que tienen estrella. Uno de ellos es la Old Hill Street Police Station, una antigua comisaría de policía de estilo colonial que hoy alberga oficinas administrativas. Sus más de novecientas ventanas pintadas con un degradado de colores vivos, del azul al verde, del amarillo al rojo, son un prodigio de la fotogenia que parece diseñado para el like y el postureo más resultón. Y ahí estamos nosotros, sumándonos al ritual de las fotos, claro. Después de divertirnos un rato pensando encuadres en la Old Hill Street Police Station, hemos visitado también la National Gallery, el gran museo de arte de Singapur. El edificio en sí ya es un espectáculo. Y como no tenemos mucho tiempo, nos dedicamos a pasear solo sus salas exteriores, dejando para la próxima vez un recorrido más pausado por sus exposiciones. Además, las mejores fotos, las que todo el mundo se afana en hacer del edificio, se consiguen cruzando un puente entre algunas de las salas de exposición. The Jewel, la cascada mágica para despedirnos de Singapur Hemos cumplido con los objetivos marcados en nuestro último día en Singapur: la kaya toast, la antigua estación de policía y la National Gallery. Solo nos queda una visita, la enésima postal viral de Singapur, la cascada mágica de The Jewel, el centro comercial del aeropuerto de Changi de Singapur. Así, recogemos nuestras maletas y nos desplazamos en metro hasta el aeropuerto, donde Qatar Airways nos pone problemas con las maletas y nos obliga a ver The Jewel rápido y sin ganas. El vuelo, comodísimo y de primer nivel, lo compensa. La escala en Doha nos cambia de aerolínea, e Iberia, con la que volamos a Madrid, es pura España. Ahora ya sí, se acabó el viaje.