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Londres con niños: 6 planes, consejos y lo que nadie te cuenta

Variedad de chocolates M&M, en Leicester Square, en Londres.

“Es como estar en una película”. Eso nos dijo uno de nuestros sobrinos, de 11 años, cuando pisamos las calles de Londres por primera vez. La ciudad británica es uno de los mejores destinos del mundo para viajar con niños, por ser moderna, sencilla de viajar y estar llena de planes para toda la familia. Londres con niños se disfruta dos veces: reviviendo tus recuerdos en ella y redescubriéndola a través de sus ojos. Nosotros viajamos a Londres en familia, con nuestros sobrinos de 5 y 11 años y dos adultos más. No sabíamos cuánto íbamos a poderles exprimir, pero Londres les sorprendió tanto como esperaban, y todos acabamos con ganas de volver pronto. En este artículo para disfrutar de Londres con niños te proponemos una lista de 6 planes que nosotros priorizamos y que resultaron un acierto. 6 planes para disfrutar de Londres con niños Londres puede ser abrumadora, y cuando la visitas, aunque sea con niños, la tentación es querer abarcar lo máximo posible. Eso es casi siempre un error, en Londres y en cualquier destino, pero especialmente si se viaja con niños. Estos 6 planes nos funcionaron porque su logística es sencilla, y además merecen también la pena para los viajeros adultos. Así todos ganamos y disfrutamos. El British Museum, cuando la historia es divertida Visitar Londres y no pisar ningún museo, aunque no seas fanático de este tipo de visitas, es un error que no debes cometer. Muy especialmente si viajas con niños. Primero, porque la mayoría de los museos de Londres son gratuitos, y por lo tanto no son una carga en el presupuesto, que siempre se multiplica viajando con niños. Y segundo, y sobre todo, porque es la mejor manera de contextualizar la ciudad y de enriquecer la experiencia también con un poco de cultura e historia. El British Museum está en el barrio de Bloomsbury y abre todos los días de 10.00 h a 17.00 h, con cierre a las 20.30 h los viernes. La entrada es gratuita. De entre todos los museos, recomendamos el British Museum y muy específicamente la enorme sección dedicada a Egipto. El más grande de nuestros sobrinos es un fanático del antiguo Egipto, y para él fue uno de los grandes momentos del viaje. La pequeña, de 5 años, no necesitó entenderlo para quedarse boquiabierta con todo lo que estábamos viendo. Sobre todo, cuando vio las momias, los bustos enormes y los sarcófagos. Si vas con niños, dirígete directamente a las salas de Egipto (plantas 0 y 3): son las más impactantes y las que mejor aguantan la atención de todas las edades. Hay muchos otros museos que valen la pena en Londres con niños. La National Gallery es una buena elección para adolescentes y niños con inquietudes artísticas, pero puede resultar aburrido para los más pequeños. El Museo de Historia Natural es un acierto seguro, con sus enormes dinosaurios y su colección de fósiles y minerales. Para los entusiastas de la ciencia, el Museo de la Ciencia, muy interactivo para disfrutar con niños, está muy cerca del Museo de Historia Natural y también es gratuito. Hamley’s, la juguetería más grande del mundo El plato fuerte de nuestro viaje a Londres, especialmente para nuestros sobrinos, lo dejamos para el final. El último día de nuestra visita hicimos el plan definitivo en Londres con niños: visitar la juguetería Hamley’s. Esta tienda es historia viva de Londres. Se fundó en 1760 y tiene siete plantas, con empleados que hacen demostraciones de juguetes que parecen imposibles en cada pasillo. Mejor ir entre semana y por la mañana. Los fines de semana y las tardes se llena de gente y las demostraciones de los empleados se vuelven difíciles de ver. Prepárate para dedicarle al menos dos horas. Hamley’s tiene un marketing impoluto, que deja embobados a los más pequeños, pero también a los adultos. En sus siete plantas se encuentra de todo, desde cualquier juguete del mundo Disney, a Lego, juegos de magia y los juguetes más innovadores, raros y originales. Nuestros sobrinos sufrieron mucho teniendo que escoger solo un juguete, y nosotros también acabamos cediendo a la tentación y nos llevamos un recuerdo, para viajar un rato a nuestra niñez. La tienda de M&Ms y Carnaby Street El barrio del Soho y la zona de Carnaby Street es una de las más vívidas y movidas de Londres, una de las más transitadas por locales y turistas. De ahí se pasa a Chinatown y la calle desemboca en la enorme tienda de M&Ms de Leicester Square, la concentración más grande de chocolates de colores que uno pueda imaginar. Es pura fantasía multicolor, y hay decenas de artículos de merchandising. Las estaciones más cercanas son Oxford Circus y Piccadilly Circus, ambas en las líneas Bakerloo y Victoria. Uno, que no es chocolatero, padeció el olor mientras los otros cinco, especialmente nuestros sobrinos, corrían de una punta a otra de la tienda. Compramos trescientos gramos de esos minúsculos chocolates multicolor y a la salida, justo en la puerta, un taxista le invitó a nuestro sobrino a subirse a su coche vinilado de naranja. Un partido de fútbol: la pasión inglesa desde dentro No hay necesidad de mentir: este plan estaba originalmente pensado para nosotros, pero se lo propusimos también a nuestro sobrino más grande, y lo disfrutó mucho. Si viajas a Londres con niños a los que les gusta el deporte en general, pero especialmente el fútbol, tienes que intentar ver un partido de la Premier League de alguno de los clubes de la ciudad: el Arsenal, el Chelsea, el Tottenham, el West Ham, el Crystal Palace o el que nosotros escogimos, el Fulham. Las entradas para Fulham, Crystal Palace o West Ham son más fáciles de conseguir y más económicas que las del Arsenal, el Chelsea o el Tottenham. Puedes comprarlas directamente en la web oficial de cada club. La última vez en Londres ya había visto un partido del Fulham, en su coqueto estadio Craven Cottage, a orillas del río Támesis.