Libros de fútbol: 14 lecturas que no hablan solo de fútbol

El fútbol no está reñido con nada, ni siquiera con la buena literatura. Es un error habitual desligar el deporte rey de la cultura y esta lista viene a desmontar todos esos prejuicios. Los 14 libros de fútbol que recomendamos sirven para demostrar que el fútbol también se puede disfrutar desde la lectura. Hay muchos más, pero estos son algunos de los que más nos han hecho disfrutar del juego desde el sofá. El fútbol a sol y sombra, Eduardo Galeano Si el fútbol tuviera un manifiesto, sería este. El escritor uruguayo Eduardo Galeano escribe en El fútbol a sol y sombra una oda al balón, una pasión que sin remedio se apodera de nuestro devenir por la vida. Galeano mantenía “cerrado por fútbol” el portón de su casa durante el Mundial, ese atracón balompédico que cada cuatro años le quita el interés a todo lo demás. El libro repasa todas las Copas del Mundo hasta el 2014 con nostalgia y precisión enciclopédica. Historias del calcio, Enric González Enric González escribe desde el periodismo las mejores pinceladas de todos los lugares que ha visitado y conocido. Cronista y corresponsal, González es también un apasionado del fútbol y de todo lo que rodea al juego. Historias del calcio es el homenaje de Enric González a todos los domingos de calcio que vivió durante su época de corresponsal en Italia, un acercamiento honesto y lleno de cariño a un país tan futbolero como magníficamente imperfecto. Unico grande amore, Toni Padilla Italia otra vez, Italia de nuevo, porque Toni Padilla, otro periodista español, es también un enamorado de ese territorio maravilloso al que tanto estamos echando de menos en los últimos Mundiales. En Unico grande amore Toni Padilla le da la vuelta al país, de norte a sur y de esta a oeste, acompañado de un balón pero reparando en todo lo demás que nos enamora de Italia: su gastronomía, su gente, todas sus historias. El historiador en el estadio, Toni Padilla Toni Padilla es periodista pero también es historiador, y en este libro, El historiador en el estadio, conjuga sus dos pasiones para demostrar que el fútbol abarca infinitas dimensiones, no solo el puro juego. Padilla demuestra el arraigo del deporte en tantísimos lugares del mundo, a lo largo de los años, y revisa episodios tan desconocidos e ignorados como sugerentes. 11 ciudades, Axel Torres Axel Torres, periodista catalán, era un imberbe cuando empezó a trabajar en los medios de comunicación, todavía en época universitaria y con la inquietud por el deporte rey —y por el mundo— como bandera. En 11 ciudades cronifica su necesidad de observarlo todo desde el prisma futbolístico, en un recorrido por once lugares que le han marcado. Crónicas balcánicas, Axel Torres Crónicas balcánicas es la muestra perfecta de la exploración de muchos de los grandes intereses de Torres, como la geopolítica, el viaje como modo de entender el mundo y el espacio panyugoslavo como territorio de enorme riqueza cultural e histórica. Buscando entender los países balcánicos, y entenderse a sí mismo, el libro de Torres tiene el paraguas constante del fútbol. El faro de Dalatangi, Axel Torres Y como no hay dos sin tres, otro del bueno de Axel Torres. En un viaje a Islandia se inspira para recordarse todo lo que le gusta del fútbol, en medio de una crisis existencial y profesional. El libro busca la autenticidad del fútbol en campos de tercera división islandesa, reivindicando desde el exceso la emoción de la cotidianidad menos lujosa, y encontrándose con Heimir Hallgrímsson, dentista a tiempo parcial y seleccionador de Islandia. Fútbol y poder en la URSS de Stalin, Mario Alessandro Curletto Altamarea es una de las editoriales que mejor sabe conectar el fútbol con la literatura. Tiene una colección de una decena de obras interesantísimas y fantásticamente documentadas que hablan del fútbol más allá del fútbol, de todo lo que hay alrededor, de cómo se vincula con el poder. Justamente de eso habla Mario Alessandro Curletto en Fútbol y poder en la URSS de Stalin, acercándose a la Unión Soviética a través del balón. Balón dividido, Juan Villoro Si tuviéramos que escoger un once inicial de escritores que mejor explican el fútbol, el mexicano Juan Villoro no solo sería titular indiscutible, sino que seguramente sería el ‘diez’ sobre el que gravitaría el juego. Balón dividido es una de las obras que mejor han conseguido representar la grandeza del fútbol, reparando en grandes estrellas de todos los tiempos y trazando conexiones insospechadas con cualquier aspecto imaginable de la vida. Dios es redondo, Juan Villoro Como Balón dividido, Dios es redondo es un compendio magnífico de historias futboleras escritas por Juan Villoro. Aquí hay muchísimo sobre los Mundiales, pues el mexicano trabajó como enviado especial durante los campeonatos del 90 en Italia y del 98 en Francia. Juan Villoro es un genio de la palabra escrita y dignifica el fútbol con sus filigranas literarias. Dios es redondo es una pequeña joya que se puede leer de a poquito, sin prisas. Fiebre en las gradas, Nick Hornby El deporte que tanto amamos lo inventaron los ingleses y hacia ellos, expertos en sacarle lustre, se dirigen las miradas de todo el mundo durante la temporada. Su Premier League es el producto con mejor envoltorio del fútbol actual, pero antes de que existiese el fútbol inglés ya era lo más. Y sobre todo sus aficionados, el apasionamiento de las gradas, el vínculo del hincha con su equipo. Fiebre en las gradas de Nick Hornby es el tratado perfecto de todo ello. El partido, Pietro Trellini La historia del fútbol se escribe a base de partidos inolvidables, que elevan el deporte a la categoría de leyenda. Uno de esos partidos que se explican generación tras generación y que, por fortuna, se puede revivir también en vídeo, es el Italia-Brasil del Mundial de 1982 que se jugó en España, en el estadio de Sarrià de Barcelona. Pietro Trellini demuestra en El partido que se puede escribir un libro entero de lo que
Guadalajara y el Mundial 2026: todo lo que necesitas saber de la sede más mexicana

Guadalajara se presenta al mundo como la «sede más mexicana» del Mundial 2026. Aquí nacieron el tequila y el mariachi, dos de los símbolos más universales del país. Si vas a visitar Guadalajara durante la Copa del Mundo, en esta guía te explicamos qué partidos se juegan, cómo es el estadio, dónde dormir y comer, cómo moverse y qué conviene saber de una de las ciudades que mejor conocemos. Con este artículo llegarás informado y entenderás dónde estás. Nosotros estaremos ahí, asistiendo al España-Uruguay del 26 de junio. Todo lo que contamos nace del conocimiento real y la mirada local. Los cuatro partidos del Mundial 2026 en Guadalajara Guadalajara es una de las 16 sedes del Mundial 2026, que se disputa entre Canadá, Estados Unidos y México. En el Estadio Guadalajara se disputan cuatro partidos de la fase de grupos, los cuatro con muchos alicientes: El primer partido coincide con la jornada inaugural del torneo. El de México es la única cita de la anfitriona en la ciudad y fuera de la capital del país, y el España-Uruguay es, sobre el papel, uno de los mejores partidos de toda la primera fase. Es el único encuentro entre dos campeonas del mundo y, además, debería decidir quién gana el Grupo H. Cuatro de las siete selecciones que pasan por Guadalajara —México, España, Colombia y Uruguay— le ponen acento latino a la sede. El Estadio Guadalajara (Estadio Akron) Durante el Mundial 2026, el Estadio Akron pasa a llamarse oficialmente Estadio Guadalajara, pues la FIFA no permite nombres de patrocinadores en sus competiciones. Es un cambio puramente administrativo; el recinto y su identidad son los mismos. Inaugurado en 2010, es propiedad del Club Deportivo Guadalajara —las Chivas— y está en el municipio de Zapopan, uno de los que conforman la zona metropolitana de Guadalajara. Esa distinción, que parece un detalle, importa a la hora de elegir alojamiento. El diseño del Estadio Guadalajara es de los más reconocibles del fútbol latinoamericano. Su estructura imita un volcán cubierto de césped que se integra en el paisaje, con cinco niveles, dos de ellos bajo el nivel del suelo. Tiene capacidad para unos 49.000 espectadores y buena visibilidad desde casi cualquier sector. No es la primera vez que la zona metropolitana de Guadalajara vive un Mundial. Junto a Ciudad de México, en este Mundial 2026 se convierte en una de las dos únicas metrópolis del planeta que habrán acogido tres Copas del Mundo —1970, 1986 y 2026—. En 1970 esta fue la casa del Brasil de Pelé, por ejemplo. De hecho, tanto Uruguay como España ya han jugado partidos mundialistas en Guadalajara. Cómo va a vivir la ciudad el Mundial: Fan Fest y ambiente El Mundial 2026 va a ser el más largo y el que más selecciones reúne de la historia. Empieza el 11 de junio y finaliza, con la gran final, el 19 de julio. En este sentido, Guadalajara se vuelca con el Mundial mucho más allá de los cuatro partidos de los que es sede. Se esperan, según cifras oficiales, entre dos y tres millones de visitantes. El epicentro de toda la fiesta mundialista en Guadalajara es el FIFA Fan Festival, instalado en la Plaza de la Liberación, en pleno centro histórico, junto a la Catedral y el Teatro Degollado. La entrada es gratuita y parece que finalmente sin registro previo, aunque originalmente sí estaba previsto. Se puede revisar la información de última hora en la página oficial. Eso sí, el aforo está limitado a 40.000 personas. El Fan Fest cuenta con pantallas gigantes donde se pueden ver los 104 partidos del Mundial 2026. Se puede comprar alcohol en el recinto y también todo tipo de comida. La ciudad llega además renovada: la propia Plaza de la Liberación y la Glorieta de la Minerva terminaron su remodelación en enero de 2026. Además del Fan Fest, habrá tres public viewings oficiales, lugares público para ver los partidos, repartidos por la zona metropolitana —en el centro de Zapopan, el Auditorio Benito Juárez y el Conjunto de Artes Santander—, todos sin cierres de circulación en sus alrededores. Antes de viajar: documentación, dinero y conectividad Viajar a Guadalajara para el Mundial 2026 no requiere de una preparación extraordinaria, pero sí que hay que tener en cuenta algunos detalles que señalamos a continuación. Descuento en tu eSIM con Sim Local Nosotros viajamos siempre con la eSIM de Sim Local, que tiene cobertura en más de 150 países, activación en minutos y conexión nada más aterrizar. Utiliza este link y el código WORLDCUP15 para obtener un 15 % de descuento en tu eSIM. Descuento en tu seguro de viaje con Heymondo Nosotros viajamos siempre con el seguro de Heymondo, que cubre asistencia médica, cancelaciones, pérdida de equipaje y muchas otras contingencias, con asistencia médica por chat. Contratándolo con este enlace tienes un 5 % de descuento en tu póliza, y hasta un 20 % en pólizas familiares. Dónde alojarse en Guadalajara durante el Mundial Es importante tener claro que lo que popularmente y de manera concisa llamamos Guadalajara es en realidad una zona metropolitana de varios municipios, y el estadio está en Zapopan, uno de esos municipios, no en Guadalajara ciudad. Por eso, saber en qué zona quieres estar antes de reservar te ahorra sorpresas. El detalle de todo esto lo tenemos en nuestra superguía descargable, que ya está a la venta. Descartamos el centro histórico para dormir. Es visita obligada y allí estará el Fan Fest, pero es ruidoso, caótico de noche y queda lejos del estadio. Es mejor para visitarlo que para alojarse. Las cuatro zonas que sí recomendamos son Colonia Americana (lo más céntrico sin los inconvenientes del centro puro), Providencia (residencial y equilibrada), Zona Expo / Plaza del Sol (la mejor comunicada y la que solemos elegir) y La Estancia (la más pegada al estadio, ideal si vas solo al partido o viajas en familia). Cómo moverte por la ciudad y cómo llegar al Estadio Guadalajara Guadalajara tiene tráfico denso a casi cualquier hora, así
Descuentos para viajar al Mundial 2026: eSIM, seguro de viaje y más

Después de cuatro años de espera, por fin llega el momento más esperado por todos los futboleros del mundo. En unas semanas estaremos asistiendo a dos partidos del Mundial, uno en Atlanta, en Estados Unidos, y otro en Guadalajara, en México. Hemos reunido en esta página los mejores descuentos para viajar al Mundial 2026, pensados especialmente para las sedes de México, aunque válidos para cualquier ciudad sede. Llevamos varias semanas preparando el viaje y generando contenido sobre Guadalajara en la web (aquí puedes leer el artículo que explica todas las sedes del Mundial) y en nuestro perfil de Instagram, y desde la experiencia de muchos años viajeros hemos aprendido que preparar bien un viaje marca la diferencia. Aquí encontrarás los recursos que usamos nosotros mismos: eSIM, seguro de viaje y todo lo que conviene tener resuelto antes de salir. Conectividad en México: olvídate del roaming Viajar a México (y también a Estados Unidos o a Canadá) con el plan de datos de tu operadora española, colombiana, uruguaya o de cualquier otro lugar es tirar el dinero. El roaming internacional dispara la factura, y comprar una SIM local en el aeropuerto —con las prisas, el jet lag y la cola de migración encima— no es la mejor bienvenida a un viaje de estas características. La opción más cómoda es activar una eSIM antes de salir de casa. Llegas con datos desde el primer momento, sin colas, sin papeleos y sin depender del wifi del hotel para orientarte nada más aterrizar. En un evento como el Mundial, donde vas a necesitar Google Maps, la app del estadio y el grupo de WhatsApp activos todo el día, tener la conectividad resuelta desde el minuto uno no es un lujo, es una necesidad. Nosotros usamos siempre en nuestros viajes las eSIM de Sim Local. Si además vas a varias sedes —a México y a Estados Unidos, por ejemplo, como nosotros— no hace falta contratar una eSIM diferente para cada país. Sim Local funciona en los tres países del Mundial con una sola tarjeta, y puedes compartir datos con quien viaje contigo, cosa que no permiten otras compañías. Con el código WORLDCUP15 tienes un 15 % de descuento en tu eSIM para viajar al Mundial. Consigue tu eSIM para el Mundial Seguro de viaje: no es opcional cuando viajas a México México no tiene sanidad pública para viajeros extranjeros. Una visita a urgencias en un hospital privado de Guadalajara, de Monterrey o de Ciudad de México puede costarte varios cientos de euros sin que haya pasado nada grave, y una hospitalización ya es otra historia. En Canadá, y sobre todo en Estados Unidos, la situación es todavía más extrema: los costes médicos sin cobertura son de los más altos del mundo. En un evento masivo como el Mundial los imprevistos logísticos también se multiplican, como vuelos cancelados, equipaje perdido, cambios de última hora. Un buen seguro de viaje cubre todo eso, no solo la parte médica. Viajar sin él a un viaje de estas características es un riesgo que no tiene ningún sentido asumir. Nosotros viajamos siempre con Heymondo y siempre ha respondido de manera excelente cuando lo hemos necesitado, con asistencia en directo en cualquier momento del día a través de la app. Con este enlace tienes un 5 % de descuento en tu seguro de viaje con Heymondo, y hasta un 20% para seguros de familia. Contrata tu seguro con Heymondo Seguimos el Mundial desde Guadalajara Si viajas a Guadalajara, llevamos semanas publicando contenido sobre la ciudad en nuestro perfil de Instagram: barrios, gastronomía, dónde alojarte, cómo moverse el día del partido y todo lo que necesitas saber antes de llegar. Síguenos para no perderte nada.
Craven Cottage, el estadio del Fulham y el más antiguo de Londres

Los futboleros no tenemos remedio; y en Londres mucho menos. Entre todos los estadios de Londres hay uno, por emblemático y antiguo, por estar a orillas del Támesis y conservar el sabor añejo del fútbol de siempre, que cualquier buen futbolero debe incluir en su viaje a Londres: Craven Cottage, el estadio del Fulham. Y si viajas en familia, es además uno de esos planes que sorprenden a los más pequeños, como contamos en nuestra guía para viajar a Londres con niños. Visitar la capital británica y no ver un partido de fútbol, o al menos acercarse a alguno de sus estadios, es un pequeño sacrilegio. Ninguna gran ciudad del mundo concentra tantos clubes —y estadios— de primer nivel en tan poco espacio. Si acaso solo Buenos Aires le puede discutir el trofeo. Pero entre el Emirates, Stamford Bridge o el novísimo estadio del Tottenham, Craven Cottage destaca por su más de un siglo de historia. Qué es Craven Cottage y por qué es diferente Craven Cottage es el estadio del Fulham FC, el campo de fútbol más antiguo de Londres y uno de los más antiguos de Inglaterra. Está situado en el barrio londinense de Fulham, una zona residencial de clase media-alta bien conectada con el centro de la ciudad. Actualmente, Craven Cottage tiene capacidad para 25.700 espectadores. ⚖️ Craven Cottage no se puede demoler ni remodelar sin permiso de las autoridades británicas. Lo que hace especial a Craven Cottage es su carácter de intocable. Está protegido por la ley y no se puede demoler ni remodelar sin permiso de las autoridades británicas. Eso lo hace único, distinto a cualquier otro estadio de la Premier League. Su estructura y construcción son también muy particulares, y uno lo nota al llegar, al verlo de lejos. La fachada victoriana que da a la parte de la ciudad parece que estemos ante una fábrica del siglo XIX. El estadio desorienta porque el futbolero que lo visita no ha visto ningún otro estadio igual, con sus accesos minúsculos en la tribuna histórica y sus más de 3.000 asientos de madera, intactos desde 1905. Historia de Craven Cottage: de cabaña de caza al estadio más peculiar de la Premier League El Fulham FC se fundó en 1879, pero no encontró un hogar propio y estable hasta veinte años más tarde. Después de jugar de manera itinerante sus partidos como local, en 1894 compra los terrenos de Craven Cottage, donde construyó su mítico estadio. Así, el Fulham dejó de lado su carácter nómada para comprarse una casa para el recuerdo. 👑 Toda esa zona del barrio de Fulham eran bosques que formaban parte de los terrenos de caza de Ana Bolena. Dentro de los terrenos que compró el Fulham estaba la Cottage Pavilion, una casita histórica construida originalmente en 1780 por William Craven el sexto barón Craven. Mucho antes, toda esa zona del barrio de Fulham eran bosques que formaban parte de los terrenos de caza de Ana Bolena, reina consorte de Inglaterra por su matrimonio con Enrique VIII, en la primera mitad del siglo XVI. Por eso el estadio se llama Craven Cottage: por el barón William Craven y por la cabaña, cottage, que hoy todavía existe y se mantiene inalterada en uno de los córners del estadio, acogiendo los vestuarios, algunas oficinas y una zona para VIPs, que pueden ver los partidos del Fulham desde el balcón. Los hitos que han hecho de Craven Cottage un estadio histórico En esta línea de tiempo revisamos la evolución del estadio del Fulham desde su inauguración hasta nuestros días, habiéndose convertido en testimonio vivo del fútbol inglés y en uno de sus templos más históricos. Año Hito 1780 William Craven construye la cabaña original, la Cottage Pavilion, en lo que entonces eran bosques de caza. 1894 El Fulham FC compra los terrenos y empieza a construir Craven Cottage, su nuevo estadio. 1896 Después de dos años de construcción, se juega el primer partido oficial en Craven Cottage, en el que el Fulham gana 4-0 al Minerva en la Middlesex Senior Cup. 1905 Se inaugura la tribuna principal, obra del arquitecto escocés Archibald Leitch, con 3.000 asientos de madera que siguen en uso todavía hoy. Es la tribuna más antigua del fútbol profesional inglés. 1907 Se disputa el primer partido internacional en Craven Cottage, en el que Inglaterra y Gales empatan a uno. 1938 En un partido contra el Millwall se da el récord de asistencia del estadio: 49.335 espectadores. 1972 Se inaugura la Riverside Stand, la tribuna que da al Támesis, en un amistoso contra el Benfica de Eusébio. 2001 El Fulham, que vuelve a la Premier League, se ve obligado a dejar temporalmente su estadio por obras de adaptación a la normativa vigente. Durante ese tiempo, el Fulham juega como local en Loftus Road, el estadio del Queens Park Rangers. 2005 La tribuna principal es rebautizada como Johnny Haynes Stand, en honor al mejor jugador de la historia del club, fallecido ese año. Cómo es vivir un partido en Craven Cottage: la experiencia desde dentro El barrio de Fulham es una marea blanca cuando juega su equipo. Desde todas partes del barrio, y especialmente desde sus dos paradas de metro más cercanas, centenares de hinchas caminan algo menos de media hora hasta llegar a Craven Cottage. El partido empieza ahí, con los aficionados comentando lo que esperan del partido, luciendo sus camisetas y bufandas. El Támesis es la referencia por la que hay que caminar, siguiéndole el curso. A lo lejos el estadio se levanta, pero no destaca. Nosotros estuvimos por segunda vez en marzo de 2026 para ver un partido de la FA Cup del Fulham contra el Southampton. El recorrido no tiene pérdida: hay que seguir a los aficionados de blanco y el curso del Támesis, aunque tener conexión en el móvil facilita mucho orientarse y moverse por la ciudad, como explicamos en esta guía sobre cómo tener internet en Londres. La fachada de la Johnny Haynes Stand, con el monumento de
Sedes del Mundial 2026: ciudades y estadios en México, Estados Unidos y Canadá

Cada cuatro años el mundo se convierte en un balón, y un puñado de ciudades se reparten las miradas de todos los habitantes del planeta. Entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026, México, Estados Unidos y Canadá acogen la 23ª edición del Mundial, de la Copa Mundial de Fútbol que organiza la FIFA. Serán dieciséis las sedes que albergarán los 104 partidos del Mundial 2026: tres en México, dos en Canadá y las once restantes en Estados Unidos. Es la primera vez que un Mundial de fútbol tiene tres países anfitriones. El Mundial de 2026 con sus dieciséis sedes será un maratón de fútbol inigualable y nunca visto, en el que Argentina defiende el título logrado en el Mundial de 2022, el de Qatar. Aquel fue también un Mundial muy particular, con todas las sedes en un radio de menos de cien kilómetros, y que tuvimos la fortuna de vivir desde dentro viendo doce partidos en once días, visitando los ocho estadios. En esta guía, actualizada tras los últimos repechajes de finales de marzo de 2026, presentamos todas las sedes —con las ciudades y estadios— del Mundial 2026 de México, Estados Unidos y Canadá. Todas las sedes del Mundial 2026: mapa interactivo y tabla con todos los estadios La candidatura conjunta de México, Estados Unidos y Canadá fue elegida oficialmente como anfitriona del Mundial 2026 en el Congreso de la FIFA de junio de 2018, celebrado en Moscú. Preliminarmente, se presentaron 49 posibles sedes para el torneo, y la cifra fue disminuyendo hasta quedarse en las dieciséis definitivas, anunciadas en junio de 2022. La FIFA ha organizado las sedes por regiones geográficas y no por países, como se puede apreciar en el mapa interactivo con todas las ciudades y estadios del Mundial 2026. 🔎 Dato curioso: solo una de las capitales nacionales de los tres países será sede. Ciudad de México acogerá partidos, pero Washington D.C. y Ottawa no. En la tabla siguiente señalamos todas las sedes, en las que apuntamos los nombres oficiales —comerciales— de los estadios por su esponsorización. Sin embargo, debido a la reglamentación de la FIFA sobre el uso de patrocinios, los estadios tendrán durante la competición otros nombres, haciendo referencia exclusiva a la ciudad en la que se ubican. Por otra parte, la capacidad que indicamos de cada estadio sede es la que se espera para los partidos del Mundial que acoge. Región Ciudad Estadio Capacidad Oeste Vancouver 🇨🇦 BC Place 54.500 Seattle 🇺🇸 Lumen Field 72.000 Los Ángeles 🇺🇸 SoFi Stadium 70.240 San Francisco (Bay Area) 🇺🇸 Levi’s Stadium 70.900 Central Kansas City 🇺🇸 GEHA Field at Arrowhead Stadium 76.640 Dallas 🇺🇸 AT&T Stadium 92.960 Houston 🇺🇸 NRG Stadium 72.220 Monterrey 🇲🇽 Estadio BBVA 53.500 Guadalajara 🇲🇽 Estadio Akron 48.070 Ciudad de México 🇲🇽 Estadio Banorte (Estadio Azteca) 87.520 Este Toronto 🇨🇦 BMO Field 45.730 Boston 🇺🇸 Gillette Stadium 70.000 Nueva York / Nueva Jersey 🇺🇸 MetLife Stadium 87.150 Philadelphia 🇺🇸 Lincoln Financial Field 69.320 Atlanta 🇺🇸 Mercedes-Benz Stadium 75.000 Miami 🇺🇸 Hard Rock Stadium 67.510 Selecciones nacionales que participan en el Mundial 2026 Ya se conocen los 48 equipos nacionales participantes en el Mundial 2026 de México, Estados Unidos y Canadá. Durante el mes de noviembre de 2025 se decidieron los últimos clasificados directos, y a finales de marzo de 2026 durante los repechajes europeos e intercontinentales se decidieron las seis últimas selecciones. Selecciones participantes AFC (Confederación asiática) 🇸🇦 Arabia Saudí, 🇦🇺 Australia, 🇰🇷 Corea del Sur, 🇮🇷 Irán, 🇮🇶 Irak, 🇯🇵 Japón, 🇯🇴 Jordania, 🇶🇦 Catar y 🇺🇿 Uzbekistán CAF (Confederación africana) 🇩🇿 Argelia, 🇨🇻 Cabo Verde, 🇨🇮 Costa de Marfil, 🇪🇬 Egipto, 🇬🇭 Ghana, 🇲🇦 Marruecos, 🇨🇩 República Democrática del Congo, 🇸🇳 Senegal, 🇿🇦 Sudáfrica y 🇹🇳 Túnez CONCACAF (Confederación norte y centroamericana) 🇨🇼 Curazao, 🇭🇹 Haití, 🇵🇦 Panamá y los tres anfitriones: 🇨🇦 Canadá, 🇺🇸 Estados Unidos y 🇲🇽 México CONMEBOL (Confederación sudamericana) 🇦🇷 Argentina, 🇧🇷 Brasil, 🇨🇴 Colombia, 🇪🇨 Ecuador, 🇵🇾 Paraguay y 🇺🇾 Uruguay OFC (Confederación oceánica) 🇳🇿 Nueva Zelanda UEFA (Confederación europea) 🇩🇪 Alemania, 🇦🇹 Austria, 🇧🇪 Bélgica, 🇧🇦 Bosnia y Herzegovina, 🇭🇷 Croacia, 🏴 Escocia, 🇪🇸 España, 🇫🇷 Francia, 🏴 Inglaterra, 🇳🇱 Países Bajos, 🇳🇴 Noruega, 🇵🇹 Portugal, 🇨🇿 República Checa, 🇸🇪 Suecia, 🇨🇭 Suiza y 🇹🇷 Turquía Cuatro de las plazas finales se las disputaron dieciséis países europeos, quedando fuera nuevamente Italia por tercer Mundial consecutivo. Y las otras dos salieron de sendos torneos intercontinentales que se jugaron en México, en las ciudades de Guadalajara y Monterrey, que juntó a seis países de lo más variopintos de Asia, África, Centroamérica, Sudamérica y Oceanía. Selecciones que disputaron los repechajes finales Play-off UEFA (reparte cuatro plazas) 🇬🇧 Gales, 🇧🇦 Bosnia; 🇮🇹 Italia, Irlanda del Norte (una de estas cuatro); 🇺🇦 Ucrania, 🇸🇪 Suecia; 🇵🇱 Polonia, 🇦🇱 Albania (una de estas cuatro); 🇸🇰 Eslovaquia, 🇽🇰 Kosovo; 🇹🇷 Turquía, 🇷🇴 Rumanía (una de estas cuatro); 🇨🇿 República Checa, 🇮🇪 Irlanda; 🇩🇰 Dinamarca, 🇲🇰 Macedonia del Norte (una de estas cuatro) Play-off intercontinental (reparte dos plazas) 🇳🇨 Nueva Caledonia, 🇯🇲 Jamaica; 🇨🇩 República Democrática del Congo (una de estas tres); 🇧🇴 Bolivia, 🇸🇷 Surinam; 🇮🇶 Iraq (una de estas tres) Calendario completo de partidos El viernes 5 de diciembre se sorteó en el Kennedy Center de Washington D.C. el cuadro final de la competición. Seis de los participantes todavía están por definir en los repechajes de marzo de 2026, pero ya han quedado repartidas sus plazas. Los 48 participantes se dividieron en cuatro bombos de doce equipos, que se ordenaron de mejor a peor ranking FIFA. Desde antes del sorteo ya se conocían los grupos de los tres anfitriones. El partido inaugural, correspondiente al grupo A, se jugará el 11 de junio en el Estadio Azteca de Ciudad de México, y enfrentará a la selección mexicana contra Sudáfrica. En el Mundial de 2010 se dio el mismo partido inaugural. Canadá y Estados Unidos, en los grupos B y D respectivamente, debutarán el 12 de junio. Sedes del Mundial 2026 en México México cuenta con
Los 8 estadios del Mundial de Qatar desde dentro

El Mundial de Qatar 2022 fue una anomalía, y nosotros tuvimos la oportunidad de vivirlo desde dentro durante diez días. Vimos en directo y desde los estadios que fueron sede del Mundial de Qatar doce partidos, más de uno por día. Esa era justamente la más afortunada anomalía para los aficionados que nos desplazamos a Qatar para la Copa Mundial de la FIFA 2022: poder acudir a más de un partido por día. Además, fue el primer Mundial que no se disputó en verano, para evitar las altísimas temperaturas de Qatar en los meses centrales del año. También fue el primero que tuvo como sede un país árabe y de Oriente Medio. Y el primero —¿y el último?— que ganó por fin Lionel Messi, tachando de la lista su único pendiente para poder ser considerado el mejor futbolista de siempre. Tuvimos la oportunidad de ver al menos un partido en cada uno de los ocho estadios del Mundial de Qatar, que acogieron un total de 64 encuentros. En este artículo repasamos nuestra experiencia desde dentro en cada una de las sedes, en una guía para los futboleros que quieran incluir en su ruta por Qatar los estadios del Mundial 2022. Eso sí, muchos de ellos han cambiado su fisonomía y uno de ellos, de quita y pon, será desmantelado por completo. Lusail Stadium, la sede de la final De todos los estadios del Mundial de Qatar 2022, el Lusail Stadium es la joya de la corona. Aquí se jugó la final, en la que Lionel Messi levantó por fin el trofeo que le faltaba, y también nueve partidos más. Nosotros vimos dos de esos partidos desde sus gradas, los dos con México como protagonista. En el primero, justo en la portería en la que estábamos, Messi marcó una falta que vino a celebrar con uno de los palcos que teníamos detrás. Ahí estaba Antonella Rocuzzo, sus hijos y todos sus familiares. El segundo partido que vimos lo disfrutamos a medias: México ganó a Arabia Saudí y gritamos mucho los dos goles, pero la victoria no fue suficiente para pasar a octavos de final. El estadio de Lusail es el que tiene más capacidad de todo Oriente Medio y el segundo de Asia. Su forma de bañera de oro está inspirada en motivos de la cultura qatarí: las luces de la lámpara fanar y la artesanía del mundo árabe. Está ubicado a 20 kilómetros del centro de Doha, en la ciudad de Lusail, y se proyectó bajo parámetros de sostenibilidad y respeto al entorno natural de los alrededores. Al Bayt Stadium, uno de los estadios más originales del Mundial de Qatar En el Al Bayt Stadium se jugó el partido inaugural de la Copa Mundial de la FIFA 2022, un descafeinado duelo entre Qatar y Ecuador, dos selecciones que no pasaron de la primera fase. La inusual forma del Al Bayt está inspirada en las tiendas nómadas tradicionales de la región. De todos los estadios del Mundial de Qatar es el más alejado de Doha, en la ciudad de Al Jor, unos 40 kilómetros al norte de la capital. Aquí vimos el empate entre España y Alemania, seguramente uno de los mejores partidos de la primera fase por nivel futbolístico, pero también uno de los menos animados. Había pocos españoles y menos alemanes, dos aficiones, además, que estábamos muy lejos de las que de verdad hacen especial un Mundial: la mexicana, la argentina, la saudí, la brasileña o las africanas. Khalifa International Stadium, el único de los estadios del Mundial de Qatar que ya existía De los ocho estadios del Mundial de Qatar solo el Khalifa International Stadium existía antes del evento. Fue construido en 1976 y desde entonces ha acogido todos los grandes campeonatos de los que Qatar ha sido sede, como el Campeonato Mundial de Atletismo de 2019. Por eso tiene una pista de atletismo que aleja a los aficionados de la acción en los partidos de fútbol. Para la Copa Mundial de la FIFA 2022, el Khalifa International Stadium se renovó con, entre otras cosas, un novedoso sistema de refrigeración que nos obligó a abrigarnos como si estuviéramos en Siberia y no en Qatar. Aquí vimos la derrota de España con Japón, que casi nos elimina del campeonato, y el partido de octavos de final entre Países Bajos y Estados Unidos. Ahmad bin Ali Stadium, en honor a un antiguo emir de Qatar El nuevo Ahmad bin Ali Stadium se construyó sobre los cimientos de un antiguo estadio con el mismo nombre, aprovechando el 90 % de sus materiales, en una muestra perfecta de la voluntad de arquitectura circular de la organización. Está ubicado en la ciudad de Al Rayyan, unos 20 kilómetros al oeste Doha, y es el hogar del Al Rayyan SC, uno de los clubes más importantes del Qatar. Está dedicado al que fuera emir de Qatar entre 1960 u 1972, Ahmad bin Ali Al Thani. En este estadio vimos uno de los partidos con menos cartel de la primera fase, un Japón – Costa Rica poco apasionante que nos sirvió para completar el pleno de estadios del Mundial de Qatar visitados. La arquitectura del estadio homenajea diversos elementos clave de la identidad del país, como el desierto, la flora y la fauna, el comercio y la familia. Education City Stadium, rodeado de universidades Rodeado de varios campus universitarios de la Qatar Foundation, el Education City Stadium es uno de los estadios más bonitos del Mundial de Qatar. Al menos, uno de nuestros favoritos. De hecho, fue el primero que conocimos asistiendo a un Polonia – Arabia Saudí en el que la diversión estaba en las gradas más que en el campo. Disfrutamos mucho de la algarabía saudí y menos de los goles polacos, uno de ellos de Lewandowski. Como el Ahmad bin Ali, el Education City Stadium también pertenece a la ciudad de Al Rayyan. Destaca por su fachada de patrones triangulares y con motivos árabes, y por ser obra de Fenwick Iribarren,
Adiós a las montañas para visitar Tirana | Día 7

Se confirma: el alacrán ha decidido no volver a aparecer. Eso sí, hemos vuelto a dormir con todas las luces encendidas de la habitación, por si las moscas. Buenos, por si los alacranes. Desayuno rápido con la fantástica panorámica de la terraza de la guesthouse y a ponerse rápido en marcha después de despedirnos de los dueños para afrontar la última etapa del viaje y visitar Tirana. El camino de vuelta para visitar Tirana no podía ser otro que el de ida pero a la inversa, porque no hay más caminos que lleven ni que salgan de Theth. Habrá sido por la experiencia acumulada de la vez anterior, o quizás por ser una hora tan temprana en la que no había tantos coches transitándola, pero por fortuna la salida de los Alpes Albaneses ha sido mucho más apacible que la entrada. El coche de alquiler, un gasto extra Teníamos el compromiso de devolver el coche de alquiler en el aeropuerto de Tirana a las 10.00 h. Pero sabíamos que eso no iba a ser posible, porque el camino de vuelta, atascos incluidos en Shköder y en la entrada a la capital, alargaba el trayecto hasta las cuatro horas. Los chicos del alquiler de coches no han sido todo lo benévolos que esperábamos, y en lugar de condonarnos las tres horas de demora nos han hecho pagar medio día de más. No nos íbamos a poner a discutir porque normativamente tenían razón, pero de haberles aceptado el primer día el seguro a todo riesgo el trato habría sido distinto. Es la picardía del empresario avezado, del que se las sabe todas, del que saca beneficios valiéndose de la letra pequeña. Es algo anómalo en Albania, donde todos los negocios y sus dueños gestionan de manera honesta el trato con el turista. Con la salvedad del rent a car, en Albania nos hemos sentido tratados siempre con transparencia y honestidad, sabiendo que no íbamos a ser enredados. El calor al visitar Tirana y maneras de evitarlo Después de abandonar el Clio, al que dejamos hecho un coche capaz de todo, casi un todoterreno, tomamos el bus hasta el centro para empezar a visitar Tirana. El calor es abrasante en la capital del país. Un calor seco, que marca los 39 grados al mediodía y amenaza con no bajar de la treintena hasta bien entrada la noche. El aire del bus no acondiciona, remueve el ambiente bochornoso. La sensación que tenemos es de agobio y ya llegados al centro, la cosa no mejora. Le buscamos la sombra a las calles para tratar de llegar caminando hasta el alojamiento. Lo que eran diez minutos de paseo se nos hace una eternidad. Tirana parece que vive ralentizada al ritmo de ese calor que es un padecimiento continuo. Nos cruzamos con mujeres que se cubren del sol con unos paraguas que parecen sacados de Gion, el barrio de las geishas en Tokio. Este giro de guion no lo esperábamos, un crossover cultural de lo más impensado. Comida (cena) en un italiano Nos damos una ducha y salimos a visitar Tirana y, sobre todo, a buscar dónde comer-merendar-cenar antes de que debamos acudir a la cita del día, a una de las citas del viaje, que empieza a las 20.00 h. Nos alojamos en un hotelito de inspiración mexicana, con las habitaciones bautizadas con topónimos como Baja California y Veracruz —la nuestra— y decorado con botellas de tequila que procuramos no mirar mucho para que no se nos antojen. El alojamiento se llama Condesa y haciendo honor al nombre se encuentra en un barrio bien de Tirana. Un barrio movido, de gente local pero lleno de hoteles y hostales, un barrio seguro y cercano a las plazas principales de la ciudad. Buscamos comida en un italiano de la zona de las embajadas, el restaurante Artigiano Vila, donde Tirana muestra su lado más pijo y expatriado. La hora es mala y tenemos que dar vueltas hasta que el restaurante abre la cocina a eso de las 18.30 h. Nos comemos una pizza y un risotto muy buenos. Un apasionante FK Tirana – Dinamo Batumi Ahora ya sí, estamos listos para poder ir al evento central de nuestra estancia en la capital, más allá de visitar Tirana: el partido de fútbol de ronda previa de la Conference League entre el FK Tirana y el Dinamo Batumi. Las entradas nos han costado 5 €. Es un duelo insospechado entre el equipo más laureado de Albania y uno de los clubes punteros de Georgia. En el Batumi hace no tanto jugaba ese crack que todavía juega en el Nápoles y que tiene nombre de trabalenguas: Kvicha Kvaratskhelia. Al futbolero le toca explicarle a la no tan futbolera qué es eso de la Conference League y quiénes son esos dos equipos. Ver fútbol durante nuestros viajes es una de nuestras ocupaciones preferidas. Lo es por el deporte en sí, del que uno es apasionado y la otra si acaso algo aficionada, pero sobre todo por el fenómeno que supone el fútbol como elemento universal de expresión de las emociones. La UEFA es muy estricta para lo que quiere Es difícil encontrar aspectos de la vida que le sean comunes a todos los territorios del mundo. El fútbol lo es. En todos lados se juega y se sigue. Acudir a los estadios del mundo es casi un ejercicio sociológico y antropológico de comparativa de personalidades y comportamientos. Es la enésima muestra de que en lo esencial todos somos muy parecidos con independencia de nuestro origen o nacionalidad. Y también de cómo las particularidades, los detalles, nos definen y singularizan. El fútbol es genial para ver todo eso. (Uno se tiene bien aprendido el argumentario para convencer a la otra de que no hay nada mejor que visitar en Tirana durante las vacaciones). A la entrada tenemos un percance con los seguratas designados por la UEFA que cumplen a rajatabla la normativa con dos turistas, pero son tan laxos a la hora de
Del Dinamo Zagreb desde pequeñitos | Día 10

Hoy es el último día de nuestra ruta veraniega 2022 por Croacia y Bosnia, y que lo cerremos en Zagreb no es casual, sino causal. ¿El motivo? Que este sábado de mediados de agosto se jugaba en el Estadio Maksimir el gran derbi del fútbol local, lo que sería para los croatas su Madrid-Barça (o su Chivas-América): el Dinamo Zagreb contra el Hajduk Split. Uno tiene sus filias, y la otra se las transige porque en parte, en su vertiente más sociológica, también las disfruta. Cuando supimos que el último día de nuestra ruta coincidía con el partido, acomodamos las paradas para poder estar aquí hoy. Antes del fútbol, el turismo Pero antes del partido, que se ha jugado a las 21.00 h, hoy tenía que ser el día en que nos hiciéramos una idea exprés de cómo es Zagreb. Más allá de lo poco que la vimos ayer, hoy la hemos explorado con denuedo aunque nos hemos quedado con ganas de verla más y mejor. Así habrá próxima vez. Bueno, eso es lo que nos decimos de los muchos sitios que sentimos que no hemos visitado del todo bien (¿todos? ¿es acaso posible conocer algún sitio del todo bien?). El caso es que hemos disfrutado de un fantástico desayuno buffet muy clásico en nuestro hotel clásico y nos hemos temido lo peor: el día se levantaba gris y la lluvia amenazaba con estropearnos nuestro día final de viaje. Ha sido, por suerte, solo un amago. Las cuatro gotas matutinas han servido para refrescar el ambiente y que el pasear por la ciudad de todo el día fuera más placentero, mucho más fresco, en absoluto agobiante. El free walking tour, nuestra píldora de realidad de Zagreb Como ya hiciéramos antes en Sarajevo y en Dubrovnik, en Zagreb también hemos decidido que el mejor atajo para adentrarnos en la realidad de la ciudad era mediante un tour gratuito (con su correspondiente propina final, claro). Doris ha sido nuestra guía, y como ya pasara con Leila, la guía de Sarajevo, las telenovelas han sido las culpables de que el español figure entre los idiomas que domina. El paseo nos ha servido para conocer la ciudad baja y la ciudad alta, los dos barrios más céntricos y con más historia de la ciudad. Es la zona peatonal, la de los cafés bonitos, los bares con happy hour, los monumentos, los restaurantes y las tiendas de souvenirs. La zona que pisan y pasean los turistas, vaya. Evidentemente, Zagreb es mucho más que eso, pero eso es lo que explica mejor su esencia histórica y sus orígenes. En cualquier caso, estos dos barrios no se sienten como territorio ajeno para los locales. Hay muchos que los frecuentan. Y como muestra de ello está el Mercado Dolac, el más importante y céntrico de la ciudad, al que los turistas le hacemos muchas fotos y los locales van para hacer sus compras diarias. La guía nos ha contado que Zagreb está llena de mercados en todos sus barrios, pero que este es el principal. Uno de los símbolos de la ciudad, de hecho, son las sombrillas rojas que salvan del sol —o de la lluvia— a cada uno de los puestos. El terremoto en Zagreb durante el confinamiento Durante el tour nos sorprende encontrarnos tantos edificios en reconstrucción. «Es por la guerra», se aventura a elucubrar uno de los que hacía el tour con nosotros. Pero no, claro, la guerra queda demasiado atrás y estas heridas son mucho más recientes. Al parecer, en 2020, un par de semanas después de la llegada del virus a Europa, hubo un terremoto que descompuso parte de la ciudad. Por suerte, las víctimas fueron muy pocas, pero el panorama de la ciudad se vio afectado hasta la actualidad. Doris nos ha contado cómo fueron esos días de tremenda incertidumbre, en los que tuvieron que salir de sus casas pese a estar en plena cuarentena. Es imposible recordar que la noticia del terremoto apareciera en las noticias esos días. El monotema de entonces opacaba cualquier otra cosa que pudiera ser también importante. El cañonazo que marca el mediodía Zagreb tiene una parte alta en la que se sitúan sus edificios gubernamentales, algunos museos y una torre en la que cada día a las 12.00 h un artillero dispara un cañón. Las razones históricas del cañonazo, que las hay, son lo de menos. En la actualidad, el disparo sirve para asustar a los turistas y marca el punto del mediodía a los locales. Doris nos puso en sobreaviso debajo de la torre: «Los que conocéis las fallas y venís de Valencia quizás no os asustaréis». Creíamos que exageraba sobre lo estruendoso del momento, pero no. Nosotros, y la mayoría de los turistas que allí nos congregábamos, hemos dado un pequeño salto por lo inesperado y atronador que ha sido el cañonazo. Cocina moderna y contemporánea croata para almorzar Tras el tour llegaba el momento de comer. Como hiciéramos ayer para cenar, hemos escogido un local regentado por jóvenes croatas, con un aire vanguardista y moderno. En el Market Street Food hemos disfrutado de uno de los mejores almuerzos del viaje: un risotto (¡otro risotto!) de calabacín y unas albóndigas con pimiento y puré de patata. Buenísimo. Y además, hemos conocido uno de los vinos que a partir de ahora y por siempre figurará en nuestra lista de preferidos: el Korlat croata, un tinto de uva Syrah que estaba buenísimo. Antes del partido del Dinamo Zagreb, teníamos un último objetivo: conocer el museo más insólito, y a la vez el más visitado, de la ciudad. El Museo de las Relaciones Rotas es una rareza interesantísima, que habla a través de objetos cotidianos de las personas y de sus relaciones con otras personas. A cada objeto lo acompaña una historia, y las hay bonitas y tristes y graciosas y curiosas, como la vida. Lo interesante del museo es, también, que contiene objetos e historias de lugares de todo el mundo. Y uno se da
Mostar bajo el sol abrasador y el turismo masificado | Día 3

Sarajevo ha quedado atrás y a nuestra anfitriona, de la que no sabemos su nombre, le hemos prometido que volveremos. ¿Por qué no? Sarajevo es una ciudad para repetir. Hoy hemos llegado a nuestro último destino en Bosnia (en Herzegovina, de hecho), donde pasaremos la última noche en el país: Mostar. Y veníamos preavisados por nuestra anfitriona de la capital: «En Mostar vais a pasar mucha calor, pero es muy bonita». Todo lo que iba delante del ‘pero’ en esa frase ha pesado mucho más que lo de después. Hacía tiempo que el calor no protagonizaba tanto el devenir de nuestros días viajeros. ¿Desde Vietnam, quizás? En lo que llevamos de este viaje, las temperaturas han sido agradables. Nunca han superado los treinta grados durante el día y muchas noches la manga corta parecía insuficiente. Así lo sentimos en Plitvice y también en Sarajevo. Pero la capital de Bosnia y Herzegovina, que solo dista en 150 kilómetros de Mostar, se ubica en una región climática muy distinta. Ya nos lo explicó Leila, la guía con la que conocimos el centro de Sarajevo: «La vegetación entre las regiones de Bosnia y de Herzegovina es muy diferente, y también lo es el clima». El trayecto entre Sarajevo y Mostar El trayecto entre las dos ciudades más importantes del país —que no las más pobladas, porque Bania Luka, en el norte, tiene más población que Mostar— es una continuación de lo que ya vivimos al llegar a Sarajevo. La salida de la capital se hace a través de una muy buena autopista de apenas veinte minutos, que luego se transforma en una carretera secundaria en la que es difícil superar los setenta kilómetro por hora. Por eso, 150 kilómetros se convierten en dos horas y media de viaje. El primer tramo de la carretera recorre un hermoso valle del macizo del Prenj, donde nace el río Neretva. Antes, a mitad de camino, dejamos atrás la ciudad de Konjic con su famoso puente y el búnker de Tito. Lo uno lo vemos de lejos, casi de pasada, y lo otro lo dejamos para nuestra próxima visita a Bosnia y Herzegovina. Siempre hay que dejarse algún pendiente. Desde ahí la carretera fluye a la par que el río, que unos kilómetros más adelante forma el enorme lago Jablanica, que luce fenomenal entre pequeños pueblos y montañas. La vegetación tupida de Bosnia va dejando paso a un paisaje más rocoso conforme nos acercamos a Herzegovina. El río Neretva nos haría compañía hasta el final. De hecho, es el río culpable de la existencia del puente de Mostar, la foto más icónica de los Balcanes. Los dos estadios de fútbol de Mostar, donde jugó Modric Hemos aprovechado que de entrada a la ciudad estaba el estadio del Velez Mostar, el equipo de fútbol con más mística del país, y nos hemos hecho las fotos de rigor para la colección de estadios del mundo. También nos hemos desviado para ver el campo del Zrinjski, el otro equipo de la ciudad, donde Modric jugó cedido una temporada en los inicios de su carrera. Definitivamente, Modric ha progresado. El estadio de Zrinjski es el patio del colegio de los Maristes de Badalona comparado con el Santiago Bernabéu. Tras la dosis diaria de futbolitis, hemos llegado al hotel Verso demasiado pronto como para subir a dejar nuestras maletas a la habitación. Del problema hemos hecho una virtud. Hemos aparcado el coche y hemos salido a ver el centro. El calor insoportable y las masas de turistas Han sido diez minutos de caminata eterna, en la que hemos empezado a chorrear sudor por todos los poros de nuestros cuerpos. Las calles estaban atestadas de turistas sofocados, abanicándose, maldiciendo su espíritu viajero. Ante la marabunta de gente y el calor agobiante, hemos decidido aparcar la visita para más tarde —o mejor, para mañana por la mañana, muy pronto, cuando todavía todos duerman— y nos hemos sentado en un restaurante a la entrada del centro histórico a refrescarnos con un cerveza (sí, los dos hemos tomado cerveza: ¡tenían sin gluten!) y para comer algo. Parece que estamos en plena ola de calor balcánica, pues la previsión es que las temperaturas máximas bajen entre seis y siete grados para la semana que viene. Así que ante los elementos hemos decidido no luchar y nos lo hemos tomado con calma: comida, cerveza y descanso en el hotel cuando ya hemos podido entrar a la habitación. Ya por la noche, cuando el sol ha dejado de calentar, hemos salido a pasear un poco, a comer algo y a observar pasajeramente lo que mañana queremos tratar de disfrutar sin aglomeraciones ni calor a las 06.00 h de la mañana. Se aceptan apuestas. ¿Seremos capaces de despertarnos a esa hora?
La Sarajevo olímpica, la foodie y la futbolera | Día 2

Hemos notado que en Bosnia y Herzegovina lo de pagar con tarjeta es una anomalía. Nuestro bed & breakfast no incluye por defecto el breakfast, con lo que hemos salido a buscar un café al centro antes de conocer la Sarajevo olímpica. Dos cafés, para ser precisos, con sus respectivos croissants y una baklava de nueces. Al querer pagar la chica que nos ha atendido nos ha preguntado si sería con efectivo o tarjeta. Le hemos dicho que con tarjeta para luego desdecirnos, y cuando ha venido con la cuenta hemos querido pagarle con un billete de 10 marcos (unos 5 €). Al ver la jugada, la camarera poco menos que se ha indignado, pues no estábamos siendo consecuentes con lo que le habíamos respondido. No hemos tenido inconveniente en pagarle en tarjeta como habíamos dicho al principio, pero no hemos entendido por qué ya era imposible dar vuelta atrás. El teleférico hasta la zona olímpica También hemos podido pagar con tarjeta los tickets del teleférico de la ciudad. Sarajevo fue sede de los Juegos Olímpicos de invierno de 1984, y para acceder a algunos de los espacios que sirvieron para acoger las competiciones se construyó un larguísimo teleférico hasta la cercana montaña de Trebević. El trayecto es de unos diez minutos que lo elevan a uno por encima de todos los suburbios de la ciudad y permiten apreciar su compleja estructura radial y empinada. Más allá del centro de Baščaršija, la ciudad se ha visto obligada a crecer a lo ancho y también hacia las montañas que la rodean. Sarajevo es un conglomerado de colinas atestadas de edificios con tejados rojos. La imagen desde el teleférico impresiona. A lo lejos se ven las torres de muchos pisos del distrito financiero. Es fácil también distinguir las muchas mezquitas con sus minaretes y los enormes cementerios de una sobriedad que los embellece. La cabina en la que subíamos ha hecho un ademán de pararse cuando ya alcanzábamos la cima. Entre el calor y el susto, no marearse era un imposible. En cualquier caso, hemos sobrevivido a la pasajera turbación y ya en tierra nos hemos encaminado a la gran atracción de la montaña de la Sarajevo olímpica: la pista abandonada de bobsleigh. En parte desbaratada y comida por la naturaleza, todavía conserva gran parte de su recorrido y su encanto fotogénico se ha multiplicado por los grafitis que la decoran. Nos hemos pasado un buen rato haciéndole vídeos y fotos, inventando tomas y encuadres. Muchos turistas —tanto locales como extranjeros— pasaban por nuestro lado de largo y volvían, después de un buen rato, para comprobar que seguíamos en el mismo lugar, haciendo más fotos y vídeos. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Cultura Nómada (@cultura.nomada) De la Sarajevo olímpica a la foodie Un rato más tarde, cuando empezaba a apretar el hambre, hemos decidido dejar atrás la Sarajevo olímpica para bajar de nuevo a la tierra firme del centro histórico. La visión de la ciudad ha vuelto a ser sobrecogedora: sus dos estadios a lo lejos —el del Željezničar y el del FK Sarajevo—, fortalezas a uno de los lados, el ayuntamiento, todas esas casas que parecen clonadas. Cómo cambia la visión de una ciudad desde el aire, desde lo alto. Desde esa perspectiva tan inhabitual es cuando uno entiende de verdad la magnitud del concepto ciudad. El trayecto de vuelta ha sido más tranquilo y disfrutado, quizás por la perspectiva de la comida que asomaba en el horizonte. Para nuestro último día en Sarajevo hemos escogido almorzar en Dveri, uno de los restaurantes de comida tradicional bosnia con mejor fama de Baščaršija. Nos lo había recomendado nuestra anfitriona, la Lonely Planet y Google Maps. Tanta sabiduría coincidente no podía estar equivocada. Y efectivamente, no lo estaban. La comida ha sido un disfrute absoluto. Primero, porque el local, pequeñito y recogido, está cuidadosamente montado y muy amablemente atendido. Pero lo importante eran sus platos, y en eso ha colmado nuestras expectativas. Hemos pedido una ensalada y queso Travnik con pan. De segundo, un rollo de carne relleno de más carne y de queso, con verduras. Para regarlo, un copón de vino que equivalía fácilmente a media botella y una cerveza tirada bien fría. No hay mayor satisfacción que una comida tan buena y tan barata (unos 13 € por cabeza). El túnel de las afueras de Sarajevo El dilema de descansar o seguir visitando lo hemos resuelto rápido: era nuestro último día en Sarajevo y teníamos que sacarle todo el partido. Ya habíamos conocido la Sarajevo olímpica, pero la ciudad nos pedía más. Hemos cogido el coche para llegar a uno de los espacios que mejor explican el sitio de Sarajevo durante la Guerra de los Balcanes. A las afueras de la ciudad, los ciudadanos de la capital construyeron en tan solo cuatro meses un túnel de unos ochocientos metros de largo y poco más de un metro de ancho y un metro y medio de alto para poder hacer llegar alimentos, medicinas y provisiones. Un tramo original del túnel está habilitado para las visitas, y es realmente claustrofóbico no solo verlo y caminarlo, sino, sobre todo, imaginarlo atestado de gente yendo y viniendo en medio de una guerra. Ahí nos hemos encontrado con una familia de catalanes de Esplugues de Llobregat que viajaba en autocaravana con sus dos niños pequeños. Además, hemos sacado a relucir nuestros carnets de estudiante para que el precio de las entradas fuera la mitad por cabeza (2,50 € cada uno). Estudiantes de por vida, por muchas canas que tengamos. La Sarajevo futbolera De vuelta a la ciudad hemos aprovechado el coche para hacer un poco de turismo futbolero, que uno adora tanto como tolera la otra. Hemos visitado los dos estadios que por la mañana habíamos visto desde el teleférico. El FK Sarajevo y el Željezničar son los dos grandes equipos del país, con permiso de los dos clubes de Mostar, y representan la gran rivalidad de la capital. El estadio