En un lugar indeterminado del desierto marroquí, Lawrence Osborne compone en Los perdonados (Gatopardo ediciones, 2020) una historia que enfrenta al turista occidental contra el espejo de sus miserias. Lawrence Osborne se ha convertido en uno de nuestros novelistas preferidos, al que siempre acudimos para que nos sacuda el aburrimiento y nos traslade a miles de kilómetros de la rutina, como ya hiciera en otras obras con mayor recorrido mediático, como Bangkok y El turista desnudo.
Como en esas dos obras, también absolutamente recomendables, Los perdonados es un pelotazo en la cara del viajero blanco acomodado. Los protagonistas son David y Jo, un matrimonio británico de mediana edad prototípico, que no saben aguantarse el uno a la otra, y muchos menos a sí mismos. Acuden a una fiesta fastuosa que han montado unos amigos en el desierto marroquí. Persiguen sacudirse su vida carente de sentido y emociones, y se encontrarán con la crudeza del libre albedrío. Un suceso que no esperan desencadena en miles tormentas.
Fiesta, excesos y choque cultural en el desierto marroquí
El libro empieza como una suerte de road trip en el que los protagonistas otean un horizonte de falsa redención, una bacanal de lujos y excesos regada de alcohol carísimo y con decenas de invitados tan ricos e insulsos como ellos. Pronto llegan los obstáculos, y sobre todo un gran contratiempo, y la vía se llena de atajos morales y de choques culturales. En la fiesta, los invitados europeos y estadounidenses aterrizan en el desierto para reproducir los fastos de su normalidad. Viajan para seguir sintiendo y haciendo lo mismo que en sus países de origen, en sus barrios de ricos.
Así, en Los perdonados Lawrence Osborne nos habla, como hace en tantas de sus otras obras, de la hegemonía que siente el blanco al viajar, como si los territorios que recorriese estuvieran habitados todavía por colonos o, mejor, por indígenas a los que civilizar. Y ahí es donde aparece la habilidad del autor británico para reflexionar sobre la otredad. Los blancos miran por encima del hombro a esos criados marroquíes y a los bereberes que llegan a la fiesta para dilucidar lo sucedido. Los locales, a su vez, desprecian a los infieles por sus actos y sus maneras. La entente es una quimera.
Sobre víctimas y verdugos
La victimización es otro de los temas que hilan el relato de Los perdonados de Lawrence Osborne. ¿Quién es víctima y quién verdugo? ¿Somos todos y todas víctimas y verdugos? Por eso el autor juega a saltar en el tiempo, buscando esclarecer del todo los antecedentes que dibujan la personalidad de los personajes. De los de un lado y de los del otro. Osborne parece querer criticar la romantización del que padece la pobreza, como si padecerla le colocase en el pedestal de las buenas personas. La mirada compasiva es una mirada con tufo neocolonial, expone entre sus líneas.
Ahí aparecen las dos caras de la misma moneda que es cada ser humano. Y también las subjetividades, las muchas maneras distintas de explicar una misma historia según los ojos que la hayan visto y la voz que la relate. Los perdonados es una sucesión de circunstancias que derivan en un rompimiento de la estabilidad vital de los personajes. Es ahí donde entra en juego el libre albedrío, pues todo lo que ocurre es consecuencia de acciones que se pudieran haber evitado, o de decisiones que se podrían no haber tomado. En todo caso, como escribe el autor, el destino es siempre el mismo: «La vida nos es más que juego y distracción, como nos recuerda el Corán, y como pasatiempo que es, y nada más, olvidamos que el propósito de la vida es la muerte».
Un par de citas
«La vida nos es más que juego y distracción, como nos recuerda el Corán, y como pasatiempo que es, y nada más, olvidamos que el propósito de la vida es la muerte».
«¿Por qué habrá tan pocas personas con talento para viajar, con el don de desplazarse sutilmente, con el don de la simple curiosidad?».
Datos básicos
- Los perdonados
- Lawrence Osborne
- Gatopardo ediciones (2020), 317 p.
Léelo si vas a viajar a…
Marruecos.
2 respuestas
Aay, que buena pinta tiene. Y sobre un país que amo tanto! Apuntado en la lista!
Buenas, Ángela,
Gracias por leernos, estamos seguros de que te gustará el libro. Todo lo que escribe Lawrence Osborne es puro disfrute lector.
Abrazos!
Caro & Cris