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Viajar a Corea del Norte: guía en primera persona de una experiencia insólita

El Gran Monumento de la colina Mansu, con las dos estatuas de Kim Il Sung y Kim Jong Il, en Pyongyang - Viajar a Corea del Norte

*Guía actualizada en julio de 2026 con las últimas novedades sobre la reapertura de Corea del Norte al turismo. Corea del Norte es el último gran bastión del comunismo, uno de los destinos más inaccesibles del planeta. ¿Es realmente imposible viajar a Corea del Norte? No del todo. Nosotros estuvimos allí y te contamos en primera persona cómo es visitarlo. Antes de la pandemia era factible visitar el país a través de agencias autorizadas por el gobierno, aunque siempre bajo un control estricto. Eso sí, viajar por libre es a día de hoy imposible. Si en 2026 te preguntas cómo visitar el país más hermético del mundo, la nación de la dinastía de los Kim, en esta guía para viajar a Corea del Norte encontrarás la información esencial. Te contamos las últimas novedades sobre la reapertura al turismo, los requisitos, costes, consejos para organizar tu viaje y la experiencia personal de haber viajado a uno de los destinos más inaccesibles del planeta. ¿Para quién tiene sentido viajar a Corea del Norte (y para quién no)? Viajar a Corea del Norte fue una experiencia de lo más insólita, un viaje como ningún otro. Sabíamos a lo que íbamos: a dejarnos llevar, a tener cero margen de maniobra, a no poder explorar con libertad el país. Asumimos las normas del país para los visitantes con espíritu observador y con mirada crítica, pero también con respeto y sobre todo con cautela. Sabemos que Corea del Norte es una anomalía como país, y precisamente por eso nos llamaba la atención y quisimos visitarlo. Por eso, viajar a Corea del Norte tiene sentido para los amantes de los destinos alternativos y de las experiencias viajeras poco convencionales. También para los apasionados de la historia contemporánea y para los que quieren ver con sus propios ojos lo que resulta absolutamente ajeno y está siempre tamizado por lo que se nos cuenta en los medios de comunicación. En cambio, Corea del Norte no es destino para turistas acostumbrados al resort y la comodidad. Tampoco para los que buscan vacaciones de puro descanso o para los que necesitan estar permanentemente conectados. En este artículo te lo contamos en detalle. La situación actual: últimas novedades sobre viajar a Corea del Norte en 2026 En julio de 2026, Corea del Norte mantiene sus fronteras cerradas al turismo occidental, aunque grupos de turistas rusos han podido entrar desde hace un tiempo y está en proceso de normalización la entrada de turistas chinos. Se prevé la reapertura para un futuro próximo, pero aún no hay confirmación oficial. En este sentido, hace unos meses se confirmó que se reactivan las conexiones con China, con vuelos y trenes directos, con lo que comienzan a darse pasos en este sentido. Corea del Norte fue el primer país que cerró sus fronteras cuando la posibilidad de la pandemia todavía era una quimera, el 22 de enero de 2020. Y finalmente, en febrero de 2025, fue el último que las reabrió… para volver a cerrarlas. A fecha de julio de 2026, los turistas occidentales no pueden viajar a Corea del Norte. En cambio, varios grupos de turistas rusos han podido hacer turismo en Corea del Norte durante estos años de cierre. Así, las agencias autorizadas aseguran que la reapertura definitiva está cercana. En todo caso, la situación es cambiante, con constantes avances y retrocesos. Aquí recogemos una cronología actualizada de la reapertura turística de Corea del Norte, revisada con las últimas novedades. Cronología de las novedades sobre la reapertura del turismo en Corea del Norte Fecha Acontecimiento Marzo 2026 China y Corea del Norte vuelven a estar conectadas por tren. Además, Air China anuncia que vuelve a operar una ruta aérea entre los dos países a partir del 30 de marzo. Enero 2026 Se cumplen seis años desde que Corea del Norte cerrase sus fronteras al turismo. Noviembre 2025 Según cifras oficiales, el tercer cuatrimestre de 2025 es el período histórico en el que más rusos han visitado Corea del Norte: 3.460 turistas. Agosto 2025 Un grupo de viajeros rusos son los primeros que viajan al Wonsan Kalma Coastal Tourist Zone, una gran infraestructura turística creada en los últimos años. 6 de abril 2025 Se celebra, después de varios años, una nueva edición del Maratón de Pyongyang con la participación de 180 corredores extranjeros. Marzo 2025 Las autoridades vuelven a cerrar el acceso a turistas occidentales a la zona de Rason de forma inesperada. 16 de febrero 2025 La agencia Young Pioneer, como cuenta en su web, es la primera en llevar de viaje a turistas occidentales a Corea del Norte, a la zona de Rason. 13 de febrero 2025 Representantes de las agencias Koryo Tours (lo cuentan aquí) y Young Pioneer, las dos con base en Pekín y especializadas en Corea del Norte, viajan al país para ultimar detalles de los primeros tours. Febrero 2025 Las agencias Koryo Tours, Young Pioneer y KTG publican itinerarios para viajar a Corea del Norte a partir de febrero de 2025. El precio de los tours era de 645 €. Diciembre 2024 Kim Jong Un visita el nuevo resort turístico de Wonsan Kalma, al que comparan con Benidorm. 15 de agosto 2024 El gobierno de Corea del Norte filtra a dos de las agencias, Koryo Tours y KTG, que iba a reabrir sus fronteras al turismo en invierno. 22 de enero 2020 Corea del Norte cierra las fronteras al turismo con los primeros indicios de la pandemia que vendría meses después. Rason, una zona económica especial, la excepción temporal Rason, el único lugar del país al que pudieron viajar temporalmente algunos grupos de turistas extranjeros, es una ciudad norcoreana muy cercana a las fronteras con China y con Rusia, que tiene estatus especial desde 2010 precisamente por su posición estratégica. En Rason está la mayor refinería de petróleo de Corea del Norte, gran parte de la industria textil y alimentaria del país, puertos y dos universidades especializadas en transporte marítimo y agricultura. En Rason se encuentra el único mercado

Londres con niños: 6 planes, consejos y lo que nadie te cuenta

Variedad de chocolates M&M, en Leicester Square, en Londres.

“Es como estar en una película”. Eso nos dijo uno de nuestros sobrinos, de 11 años, cuando pisamos las calles de Londres por primera vez. La ciudad británica es uno de los mejores destinos del mundo para viajar con niños, por ser moderna, sencilla de viajar y estar llena de planes para toda la familia. Londres con niños se disfruta dos veces: reviviendo tus recuerdos en ella y redescubriéndola a través de sus ojos. Nosotros viajamos a Londres en familia, con nuestros sobrinos de 5 y 11 años y dos adultos más. No sabíamos cuánto íbamos a poderles exprimir, pero Londres les sorprendió tanto como esperaban, y todos acabamos con ganas de volver pronto. En este artículo para disfrutar de Londres con niños te proponemos una lista de 6 planes que nosotros priorizamos y que resultaron un acierto. 6 planes para disfrutar de Londres con niños Londres puede ser abrumadora, y cuando la visitas, aunque sea con niños, la tentación es querer abarcar lo máximo posible. Eso es casi siempre un error, en Londres y en cualquier destino, pero especialmente si se viaja con niños. Estos 6 planes nos funcionaron porque su logística es sencilla, y además merecen también la pena para los viajeros adultos. Así todos ganamos y disfrutamos. El British Museum, cuando la historia es divertida Visitar Londres y no pisar ningún museo, aunque no seas fanático de este tipo de visitas, es un error que no debes cometer. Muy especialmente si viajas con niños. Primero, porque la mayoría de los museos de Londres son gratuitos, y por lo tanto no son una carga en el presupuesto, que siempre se multiplica viajando con niños. Y segundo, y sobre todo, porque es la mejor manera de contextualizar la ciudad y de enriquecer la experiencia también con un poco de cultura e historia. El British Museum está en el barrio de Bloomsbury y abre todos los días de 10.00 h a 17.00 h, con cierre a las 20.30 h los viernes. La entrada es gratuita. De entre todos los museos, recomendamos el British Museum y muy específicamente la enorme sección dedicada a Egipto. El más grande de nuestros sobrinos es un fanático del antiguo Egipto, y para él fue uno de los grandes momentos del viaje. La pequeña, de 5 años, no necesitó entenderlo para quedarse boquiabierta con todo lo que estábamos viendo. Sobre todo, cuando vio las momias, los bustos enormes y los sarcófagos. Si vas con niños, dirígete directamente a las salas de Egipto (plantas 0 y 3): son las más impactantes y las que mejor aguantan la atención de todas las edades. Hay muchos otros museos que valen la pena en Londres con niños. La National Gallery es una buena elección para adolescentes y niños con inquietudes artísticas, pero puede resultar aburrido para los más pequeños. El Museo de Historia Natural es un acierto seguro, con sus enormes dinosaurios y su colección de fósiles y minerales. Para los entusiastas de la ciencia, el Museo de la Ciencia, muy interactivo para disfrutar con niños, está muy cerca del Museo de Historia Natural y también es gratuito. Hamley’s, la juguetería más grande del mundo El plato fuerte de nuestro viaje a Londres, especialmente para nuestros sobrinos, lo dejamos para el final. El último día de nuestra visita hicimos el plan definitivo en Londres con niños: visitar la juguetería Hamley’s. Esta tienda es historia viva de Londres. Se fundó en 1760 y tiene siete plantas, con empleados que hacen demostraciones de juguetes que parecen imposibles en cada pasillo. Mejor ir entre semana y por la mañana. Los fines de semana y las tardes se llena de gente y las demostraciones de los empleados se vuelven difíciles de ver. Prepárate para dedicarle al menos dos horas. Hamley’s tiene un marketing impoluto, que deja embobados a los más pequeños, pero también a los adultos. En sus siete plantas se encuentra de todo, desde cualquier juguete del mundo Disney, a Lego, juegos de magia y los juguetes más innovadores, raros y originales. Nuestros sobrinos sufrieron mucho teniendo que escoger solo un juguete, y nosotros también acabamos cediendo a la tentación y nos llevamos un recuerdo, para viajar un rato a nuestra niñez. La tienda de M&Ms y Carnaby Street El barrio del Soho y la zona de Carnaby Street es una de las más vívidas y movidas de Londres, una de las más transitadas por locales y turistas. De ahí se pasa a Chinatown y la calle desemboca en la enorme tienda de M&Ms de Leicester Square, la concentración más grande de chocolates de colores que uno pueda imaginar. Es pura fantasía multicolor, y hay decenas de artículos de merchandising. Las estaciones más cercanas son Oxford Circus y Piccadilly Circus, ambas en las líneas Bakerloo y Victoria. Uno, que no es chocolatero, padeció el olor mientras los otros cinco, especialmente nuestros sobrinos, corrían de una punta a otra de la tienda. Compramos trescientos gramos de esos minúsculos chocolates multicolor y a la salida, justo en la puerta, un taxista le invitó a nuestro sobrino a subirse a su coche vinilado de naranja. Un partido de fútbol: la pasión inglesa desde dentro No hay necesidad de mentir: este plan estaba originalmente pensado para nosotros, pero se lo propusimos también a nuestro sobrino más grande, y lo disfrutó mucho. Si viajas a Londres con niños a los que les gusta el deporte en general, pero especialmente el fútbol, tienes que intentar ver un partido de la Premier League de alguno de los clubes de la ciudad: el Arsenal, el Chelsea, el Tottenham, el West Ham, el Crystal Palace o el que nosotros escogimos, el Fulham. Las entradas para Fulham, Crystal Palace o West Ham son más fáciles de conseguir y más económicas que las del Arsenal, el Chelsea o el Tottenham. Puedes comprarlas directamente en la web oficial de cada club. La última vez en Londres ya había visto un partido del Fulham, en su coqueto estadio Craven Cottage, a orillas del río Támesis.

Por qué Seúl te va a robar el corazón: 9 razones para visitarla

Una mujer atendiendo un puesto de street food en el Gwangjang Market, en Seúl.

Las modas son pasajeras, pero Seúl ha llegado para quedarse. La capital de Corea del Sur es uno de los destinos del momento, una ciudad inacabable y desbordante, en la que todo es posible. Después de nuestro viaje a Seúl, en este artículo te contamos qué ver en Seúl y te damos 9 razones para visitarla, con las claves sobre qué comer y cómo disfrutarla para que te robe el corazón, como lo hizo con nosotros. Mapa de Seúl: atracciones, restaurantes y mucho más Antes de entrar en materia con todas las razones por las que tienes que apuntar en mayúsculas Seúl en tu lista de próximos destinos, te dejamos nuestro mapa sobre Seúl con todas nuestras recomendaciones en la ciudad, oro puro para organizar tu viaje. Por sus mercados y su comida callejera Seúl, como cualquier gran capital asiática, tiene un sinnúmero de mercados con decenas de puestos de comida callejera. Asia es gastronómicamente apasionante, pero Seúl le ha puesto el listón muy alto al resto de ciudades del continente. Aquí hay dos mercados que no se parecen a —casi— nada que hayamos visitado antes, y de los que disfrutamos y nos acordamos cada día. El primero es Noryangjin, el mayor mercado de pescado y marisco de la ciudad, donde puedes elegir e incluso pescar lo que te vas a comer. En la planta baja hay cientos de vendedores a los que compras lo que quieres comer, y en las de arriba te lo cocinan, te lo sirven y lo degustas. El segundo, y nuestro preferido, es Gwangjang, el mercado cubierto donde la comida callejera tradicional surcoreana encuentra el punto de sublimación. Aquí hay muchos turistas, sí, pero es parada también para los locales. Vale la pena repetir y conocerlo de mañana, de mediodía y de noche, y probar recetas riquísimas como el bindaetteok (tortitas de judías mungo), el haemul pajeon, los mandu y de postre los hotteok. 🗺️ Cómo llegar a Gwangjang: metro línea 1, estación Jongno 5-ga (barrio de Jongno). La entrada es libre. Por su cosmética y la cultura surcoreana del cuidado El cuidado personal en Corea del Sur está en otro nivel. Es una práctica ampliamente arraigada entre la población, que se transmite entre generaciones y que ahora vive su máximo esplendor, habiéndose exportado al mundo entero. Son muchos los turistas que llegan a Seúl con el único objetivo de llenar la maleta de los productos de cosmética y cuidado personal surcoreanos. La k-beauty, que es como se la conoce, mueve miles de millones de euros al año y ha sido un terremoto en los hábitos de cuidado personal de medio mundo. Y no es una tendencia solo entre las mujeres, pues los hombres surcoreanos son los mayores consumidores de cosmética masculina del mundo. Y nosotros, claro está, no podíamos ser menos y nos regalamos algunos productos para traer a España. En Seúl, el epicentro de todo este movimiento está en Myeongdong, el céntrico barrio comercial en el que nos alojamos. Y la gran cadena de cosmética del país es Olive Young, que es la preferida por locales y turistas por sus muchas opciones y sus precios asequibles. Es parada obligatoria en cualquier visita al país. 💄 Consejo: investiga antes de entrar en Olive Young. La oferta es abrumadora y llegar con una lista de productos concretos ayuda. Por sus librerías y su cultura literaria Los mapas y los planes de nuestros viajes los llenamos siempre de librerías y bibliotecas. En Seúl la primera visita que hicimos en nuestra primera mañana en el país fue a la biblioteca más viral de la ciudad, la Starfield Library, una oda al postureo más cultureta de Instagram y un delirio tan lleno de encanto como de exceso kitsch. 🗺️ Cómo llegar a la Starfield Library: metro línea 2, estación Samseong (salida 5 o 6). Da acceso directo al COEX Mall donde se encuentra. Y Seúl no es solo la Starfield Library. Es un paraíso para los bibliófilos, pues está llena de librerías independientes y cafés-librería que merecen mucho la pena. Muchas de ellas se concentran en los barrios de Hongdae e Insadong. En el mapa te recomendamos algunas de las más imprescindibles. La literatura surcoreana está en boca de todos gracias a Han Kang, la escritora que ganó el Nobel en 2024. Su obra es una radiografía precisa de la sociedad del país, de las tensiones, los silencios y las contradicciones. También te recomendamos que leas Kim Ji-young, nacida en 1982, de Cho Nam-Joo, y Ballena, de Cheon Myeong-Kwan 📚 Nuestra recomendación de lectura antes de viajar a Seúl: La vegetariana, de Han Kang. Lee nuestra reseña del libro. Por su historia y sus palacios Gyeongbokgung y Changdeokgung son los dos grandes palacios históricos de Seúl, las dos residencias principales de los reyes de la dinastía Joseon, que gobernó Corea (entonces unificada) entre 1392 y 1897. Los palacios que se visitan no son exactamente los originales, pues fueron parcialmente destruidos tras la ocupación japonesa (entre 1910 y 1945) y posteriormente reconstruidos. Por eso, los palacios tienen valor arquitectónico, pero sobre todo explican la resistencia y el orgullo nacional. La dinastía Joseon es esencial para entender la Corea actual, pues adoptó el confucianismo como filosofía nacional, que explica buena parte de los valores de la sociedad del país. Nosotros visitamos Changdeokgung, que estaba abierto ese martes de agosto en que Gyeongbokgung descansaba. El recinto está impecablemente conservado y la entrada es muy asequible, menos de dos euros, con unos tres más si se visitan los jardines secretos, que son de hecho la parte más espectacular del complejo. 👘 Es habitual que muchos visitantes, coreanos y extranjeros, se vistan con el hanbok, el traje tradicional coreano, para recorrer los palacios. Los alquilan en los alrededores. Porque puedes comer bueno, bonito y barato, y el kimchi siempre es gratis Todas las ciudades asiáticas tienen una relación con la comida que une tradición, cultura y disfrute. Seúl no es menos, y la gastronomía surcoreana encuentra en la capital del país un

El desayuno inglés para despedirse de Londres | Día 4

El restaurante The Breakfast Club en Londres

Es lunes y Londres es puro ajetreo. La gente va camino del trabajo y nosotros de nuestro último desayuno de la escapada cumpleañera. Porque hoy se cumplen años, muchos, y he decidido que voy a invitar al desayuno. Pero no a un desayuno cualquiera, al desayuno inglés, el desayuno de verdad en las islas británicas. El english breakfast es un chute calórico riquísimo que te empuja al baño o te dispara a comerte el día. Nos ha sorprendido cómo en muchas de las desayunerías londinenses te marcan al lado de cada plato su equivalente en calorías y un recordatorio: un adulto sano debe consumir 2.000 al día. Hemos dejado las mochilas a medio hacer en el apartamento porque tenemos margen de maniobra. El vuelo de vuelta sale a las 17.30 h y el alojamiento tenemos que dejarlo a las 11.00 h. Los niños remolonean un poco, pero conseguimos sacarlos de la cama con la promesa de la experiencia gastronómica más auténtica del viaje. A diez minutos del apartamento, en Soho, vamos a desayunar en The Breakfast Club, que lleva el nombre de esa película de culto ochentera en la que un grupo de adolescentes de instituto de lo más variopinto se veían obligados a amistarse durante una tarde de castigo. El club de los cinco, la titularon aquí en España. Un Full Monty para nuestro desayuno inglés Nosotros, en cambio, somos el club de los seis. Y haciendo honor a la trama de la película también hemos hecho una elección de lo más variadita de nuestro desayuno. Caro y yo hemos compartido un Full Monty, que viene a ser el desayuno inglés de toda la vida, con sus alubias, su salchicha, sus huevos, su beicon y sus tostadas (¡sin gluten!). Los niños han optado por una versión parecida, pero sin alubias. Las mayores han optado por desayunos más modernitos, con huevos benedictinos, salmón y aguacate. El Full Monty bordeaba las mil calorías. Suerte que lo hemos dividido entre los dos y eso nos da chance para seguir comiendo durante el día. Hemos vuelto al apartamento a recoger y cerrar mochilas y no nos ha quedado otra que cargarlas, lo que nos ha lastrado lo que nos quedaba de día. Hemos dejado nuestra casa londinense, que tan bien nos ha acogido y cobijado, y hemos caminado hacia Oxford Street y de nuevo a Soho. La ciudad no es la misma que ayer ni que anteayer, hoy es una ciudad que caminan hombres y mujeres de mediana edad con sus trajes y sus mochilas, que hablan en jerga empresarial. El día ha despertado gris pero el sol ha hecho acto de aparición estelar entre las nubes, para recordarme que le he dado otra vuelta más. El clima nos ha acompañado, por suerte; recordaremos una Londres que le ha llevado la contraria al cliché: con su gris sempiterno, pero sin lluvias. Un cheesecake y la juguetería Hamley’s En Soho hemos pasado fugazmente por Maritxu, una tienda de tartas de queso, porque sin quererlo parece que vamos transitando el mundo probando las mil formas de este postre que nos enamora. Y de ahí hemos caminado a Hamley’s, en Regent Street, una juguetería monumental de siete pisos. Le habíamos prometido a los niños que la visitaríamos durante el viaje, y el margen para cumplir la promesa estaba a punto de expirar. Los niños han disfrutado muchísimo, y los mayores también. Hamley’s es un ejercicio impoluto del mejor marketing, con decenas de empleados haciendo demostraciones en vivo de algunos de sus juguetes más originales. Nos hemos quedado embobados con un par de demostraciones y los niños tenían la tarea imposible de escoger solo uno para llevarse de vuelta a Barcelona. Al final, hasta los mayores nos hemos llevado un recuerdo de Hamley’s. Yo me he comprado una miniatura de un hermoso Porsche 911 y Caro un peluche con forma de mazorca de maíz. Podríamos haber pasado muchas horas ahí, pero el reloj marcaba más del mediodía y comenzaba a urgir la decisión final, si hacíamos una última visita a Harrod’s o íbamos directamente a la estación de Victoria, desde donde íbamos a tomar el tren al aeropuerto de Gatwick. Por desgracia para los dos más mayores de la expedición, aunque por suerte para su cuenta de gastos, hemos decidido que ir a Harrod’s nos desviaba demasiado y apenas íbamos a poder estar una media hora. Soplando las velas en un pub y adiós a Londres Desestimada y aplazada la visita a Harrod’s hasta nuestra próxima vez en Londres, hasta un futuro cumpleaños, hemos tomado el metro directamente hasta la estación de Victoria. El metro de Londres nos ha facilitado mucho estos días transitarlo, pues permite el pago directo con tarjeta de crédito. Aunque viendo la cuenta lo cierto es que es carísimo. La estación de Victoria sigue tal y como la recordaba, elegante y acogedora, y hemos descargado el campamento de mochilas en un pub cualquiera hasta la hora de salida del tren. Ahí nos hemos pedido la última pinta (de sidra para los que evitamos el gluten) y han sacado la tarta de queso y una vela para cantarme el cumpleaños feliz más insospechado. Pero también el más feliz, rodeado de los que más disfruto rodearme, apurando la sensación de satisfacción del viaje y el último sorbo de la sidra. Hemos tomado el tren hasta Gatwick y ahí nos ha dado tiempo a comer antes de despedirnos de Londres. Where to next? ¿Adónde viajamos para el próximo cumpleaños? Trataremos de convencer al equipo de que este viaje se convierta en una tradición. Viaja mejor y gasta menos: descuentos para tu viaje a Londres Consigue un 5 % de descuento en tu seguro para viajar a Londres y Reino Unido Hazte con una eSIM de Sim Local con un 5 % de descuento Empieza a viajar a Londres a través de los libros

Una mañana de partido del Fulham y una tarde en el British | Día 3

Un pub en el barrio de Fitzrovia, en Londres.

Antes del viaje abrimos un buzón de peticiones y deseos de qué ver y qué hacer en Londres a nuestros acompañantes. Una de esas peticiones la habíamos previsto para hoy, pero no la vamos a cumplir: visitar la plataforma 9 ¾  de King’s Cross, donde Harry Potter tomaba el expreso hacia Hogwarts. La petición no fue de los niños, por suerte, con lo que borrarla de la ruta por falta de tiempo ha sido un mal menor del que sale una promesa futura: volver a Londres. El día tenía un plato fuerte por la mañana, ver un partido de fútbol del Fulham, y un cierre de visitas museístico, en el Bristish Museum. El free tour ya no es lo que era Hemos empezado el desayuno en otra cafetería modernita, con tostada de aguacate, bagel de salmón y wafles. Mañana será el día de sentirse de verdad británicos desde el desayuno, comiendo su mítico plato matutino. Después del desayuno el plan era dividir la expedición. Caro y yo nos hemos llevado a nuestro sobrino a ver un partido de fútbol, de la FA Cup, al campo del Fulham. Bueno, ellos dos me han llevado a mí, en realidad; o yo los he arrastrado a ellos, como prefiera verse. Neus y Sandra se han llevado a la más pequeña a hacer un free tour guiado en español por el centro de la ciudad. Estos free tours son cada vez menos free y cada vez más negocio. “No tenemos efectivo, ¿te podemos hacer un bizum?”, le decía una de las chicas a uno de los guías. “No, solo aceptamos efectivo en libras, no euros”, le contestaba. “Entonces, espéranos, que sacaremos dinero. ¿Cincuenta libras por los seis está bien?”, le comentaba la chica. “Bueno, deberían ser 120 libras, veinte por cabeza”, le invitaba el guía. Recuerdo cuando hace casi veinte años —o sin el casi— lo de los free tours era la manera más auténtica y mochilera de conocer una ciudad, con guías jóvenes que lo hacían para sacarse un extra y no te ponían malas caras cuando le dabas la voluntad, porque entendían que lo que les dabas era lo que podías darles y que además lo agradecías de verdad. La mañana, para el partido del Fulham en Craven Cottage Mientras ellas han visto lo mismo que ayer ya habíamos visto, con el agregado del Buckingham Palace sin cambio de guardia, nosotros nos hemos desplazado en metro más de media hora larga hasta el barrio de Fulham, uno de los más acomodados de la ciudad. El plan llevaba gestado desde hace días. El Fulham juega contra el Southampton la quinta ronda de la FA Cup, y compramos entradas para tres. Mi última vez en Londres, hace trece años, también tuvo un partido de fútbol del Fulham en el itinerario, entonces contra el Arsenal. El estadio es uno de los más coquetos y antiguos del país, y la experiencia y el espectáculo ha estado a la altura de las expectativas. El Fulham ha perdido muy al final, de penalti, pero hemos disfrutado mucho de la animosidad de la hinchada visitante, a la que teníamos muy cerquita. También nos hemos hecho amigos de Layla, una niña aproximadamente de la edad de nuestro sobrino que teníamos delante, que lucía con indiferencia su camiseta del Fulham y acompañaba a su padre. Él ha descubierto a su nuevo ídolo, el extremo noruego Oscar Bobb, ex del Manchester City y una de las estrellas del Fulham. Y hemos comido palomitas, bebido sidra y cerrado el partido con un hot dog. Pagar en libras es decididamente engañoso, porque uno cree que ese precio está en euros; pero no, en realidad hay que agregarle siempre un poco más y uno se lleva un susto cuando ve el cargo de la tarjeta. Así, las palomitas nos han costado diez euros y el perrito caliente, doce. La tarde, para visitar el British Museum Pero qué más da, nos hemos divertido, y lo cierto es que las entradas nos salieron muy bien de precio. Nos hemos reencontrado con la parte de la expedición no futbolera en Covent Garden, donde un showman tenía la atención de cientos de personas. Hemos tenido que esperar a que acabase la performance, porque nuestra sobrina estaba obnubilada con los golpes de humor del chaval, que ha acabado la sesión recogiendo decenas de billetes de libras. Ahora tocaba lanzar un nuevo reto al grupo: dejar el almuerzo para después y engancharlo con la cena, y así tendríamos tiempo de pasarnos por el segundo y último museo del viaje, el British Museum. Nuestro sobrino es un fanático del antiguo Egipto, con lo que ha sido fácil convencerle. Lo malo, y lo bueno para convencer también a la pequeña de la expedición, era que solo íbamos a tener una horita para ver lo mejor del museo, porque los domingos cierra a las 17.00 h. Desde Covent Garden hemos caminado unos diez minutos hasta la entrada del British y, ya dentro, nos hemos dirigido directamente a las salas dedicadas a Egipto. Él, pero también todos los demás, nos hemos maravillado con la piedra Rosetta, las momias, los bustos y muchas más piezas. La manifestación del 8M y la cena griega en Londres Cuando ya salíamos porque nos cerraban las puertas, nos hemos encontrado en la calle con la manifestación por el 8M, por el Día de la Mujer, en la que marchaban españolas jaleando a ‘Perra Sánchez’ y latinas soñando con una Hispanoamérica feminista. Los seis nos hemos quedado quietos presenciando el desfile y las miles de reivindicaciones que ahí se juntaban.Tras más de diez minutos de marcha, nos hemos incorporado a la cola del desfile porque nuestro restaurante para cenar estaba en esa dirección, de camino al apartamento. Son las 18.00 h y los niños no entienden que estemos sentados en la mesa de un restaurante griego de Londres disponiéndonos a almorzar, o a cenar. Comer a deshoras es parte de la diversión del viaje, y es algo que ellos están

Cuando el Big Ben parece más grande | Día 2

El Borough Market, en Londres

Nunca hemos viajado con dos niños —bueno, tampoco con uno— y no tenemos claro cuánto podemos exprimirles. Por eso, hemos planificado un segundo día en Londres muy variadito y lleno de visitas. Menos ambicioso que si viajáramos los dos solos, desde luego, pero en todo caso un no parar grande, con el Big Ben como estrella del recorrido. Confiamos en que todavía no están cansados y que el momento de cansarlos es ahora. Y para darle un poco de emoción al recorrido, nos hemos inventado un juego: vamos a cazar colores en Londres. En el desayuno en uno de los cientos de cafés modernitos que hay en la ciudad, entre flat white, babyccino y tostadas sin gluten, hemos repartido colores entre la expedición. Vamos a buscarle a la ciudad sus tonos más morados, rosas, amarillos, verdes, azules y naranjas. La elección sencilla era el rojo, porque todo es rojo en la capital británica, y justo por eso la hemos descartado. La diversión del viaje también es desmitificar los destinos y encontrarle ángulos que no le pensábamos. Y el juego ha sido un acierto. Primeros pasos por Londres jugando a buscar colores Estamos alojados en el barrio de Fitzrovia, una zona residencial muy cercana al centro. En cinco minutos, después de desayunar, nos plantamos en Oxford Street y desde ahí paseamos por Soho y llegamos a Chinatown. “Anda, de repente estamos en China”. Los niños no entendían que en Londres, donde desde ayer solo escuchan inglés, también hubiera un barrio donde todo está escrito en mandarín. Y como siempre, también hemos estado escuchando mucho español todo el día, de muchísimos turistas y de algunos afincados. El juego de los colores ha empezado con mucha fuerza pero se ha desinflado un poco. Por eso, el recorrido lo hemos planteado como una secuencia de puntos fuertes que a los niños les ayudase a remontar el ánimo. Así, hemos entrado en la enorme tienda de M&Ms en Leicester Square, donde no me ha quedado otra que taparme la nariz para ahuyentar el olor intenso a chocolate. Los otros cinco, chocolateros como el 99 % de los mortales, han disfrutado mucho paseando entre los miles de tipos de M&Ms y todo su merchandising. Hemos comprado al menos uno de esos minúsculos chocolates de cada uno de nuestros colores, y a la salida de la tienda un taxista le ha invitado a nuestro sobrino a subirse a su coche vinilado de naranja, el color que le toca perseguir. Las calles de Londres son de una familiaridad solo al alcance de las de Nueva York.“Es como estar en una película”. Y es verdad. Ellos, que no han estado nunca, sienten que ya conocen la ciudad. Y para nosotros, que es nuestra tercera vez, sentimos que podríamos hacer el paseo sin necesidad del mapa de Google. Piccadilly y la National Gallery En cualquier caso, hemos aprovechado los datos de nuestra eSIM de Sim Local (aquí puedes conseguirla para tu viaje con un 5 % de descuento) y hemos navegado con perfecta conexión. La siguiente parada ha sido Piccadilly Circus, con sus míticos neones, y desde ahí hemos seguido caminando hasta Trafalgar Square, donde había una gran concentración de iraníes contrarios a los ayatolás. Trafalgar siempre es un ir y venir de turistas y trileros de toda condición. Nos hemos encontrado con unos cuantos, y hemos conseguido convencer a los niños de entrar un rato a la National Gallery. Una de las cosas maravillosas de Londres son sus museos, por los que pagaríamos gustosos la entrada, pero resulta que son gratuitos. La National Gallery es un sinparar de obras de arte mayores, con algunas piezas maestras, como Los girasoles de Van Gogh y El matrimonio Arnolfini de van Eyck. A nosotros nos han atrapado las pinturas de Canaletto, que ya hemos admirado en otros museos. Parecen fotografías llenas de detalles de la Venecia del siglo XVIII, en las que la perspectiva y la luz dominan frescos en los que uno podría perderse horas. Los niños han disfrutado de la visita a medias: él sí, y ella no. El 50 % de éxito ya es un éxito. El Big Ben que parece más grande y una ración de fish and chips En la era en la que los sobresaltos son constantes, necesitábamos darle un nuevo empujón al recorrido para que no resultase monótono. Por eso, la siguiente parada ha sido el Big Ben, que todos hemos saludado con un ‘Oooh’ que me ha sorprendido. Lo recordaba mucho más pequeño, incluso insignificante, pero la sorpresa de los demás ha sido también la mía. Los niños miraban hacia arriba y no se creían estar ahí, delante de ese monumento que tanto reconocían. Desde su altura el Big Ben se sentía mucho más grande, y nos han contagiado esa sensación. Le hemos hecho cientos de fotos, claro, incluso desde el ángulo en el que Marco Antonio Solís se fotografió para la portada de uno de sus discos. Había cola de mexicanos para sacarse la foto. Era mucho más de mediodía y estábamos llevando al límite la capacidad del grupo de alargar el almuerzo. Hemos tomado un bus de los rojos, de los clásicos, de los míticos, y en diez minutos nos hemos plantado en Borough Market, que los sábados es un hervidero de turistas. Y para no ser menos, hemos comido lo que hay que comer en Londres: fish and chips. Nos ha gustado y lo hemos acompañado con un aperol, con dos spritz con prosecco y de postre con wafles. La cola más larga del mercado era para comer paella. Quién vendrá a comer paella a Londres. Lo cierto es que mucha gente. Rodeando el Támesis hasta Tower Bridge, y acabando la jornada con el gancho Después de tomarnos un café hemos negociado la parte final del recorrido del día, pues todavía teníamos dos paradas. Todos han asegurado que se sentían con fuerzas para caminar todavía un rato más. Así, hemos seguido la ribera del Támesis para llegar hasta el Tower

Londres, para cumplir años | Día 1

El atardecer en el aeropuerto de Gatwick

Cada 9 de marzo la aguja del reloj vital avanza un pasito más hacia adelante, dejando un año más atrás. Contar los años empieza a requerir de muchas manos y los tirones de oreja han pasado a mejor vida porque el chiste duraría demasiado. Pero qué suerte cumplirlos, y qué suerte volver a cumplir años con lo que uno más disfruta, viajando; y esta vez en tropel y en Londres, una ciudad generacional a la que hay que seguir volviendo para entender cómo uno continúa siendo el mismo y a la vez es otro totalmente distinto. Londres ha sido parada anterior en los viajes por el mundo de Cultura Nómada. Caro ha estado ya dos veces, y yo otras dos. Es nuestra primera vez juntos en Londres y hemos preferido alargar la lista de invitados del cumpleaños, para hacerlo más divertido: Neus, Sandra y nuestros dos sobrinos, de cinco y de once años. Mi última vez en Londres fue hace trece años y entonces Cultura Nómada era una previsión improbable y mis sobrinos esperaban todavía en el limbo de los que están por nacer. Historias de avión en Ryanair camino de Londres Como entonces y como casi siempre, Ryanair nos la ha jugado y nos ha demorado el vuelo de ida más de una hora y media. Al parecer, la tripulación no había llegado. Debe ser la excusa más peregrina que nos hayan dado nunca para justificar una demora. El piloto, con un humor inglés que no correspondía con su acento indeterminado, nos ha saludado con un chascarrillo: “Disculpen, nos han cambiado el avión y hemos tenido que buscar otro”. En el avión, un veinteañero menorquín casi detiene el vuelo en pleno despegue por su incontinencia urinaria, y los vecinos se han pasado medio vuelo felices por un reencuentro inesperado: él es un profesor universitario y ella una productora que pasó por sus clases. Las historias de avión estaban más interesantes que el libro, que llevo arrastrando más de la cuenta, y los cotilleos no ayudan para hacerlo avanzar. Volar y viajar con niños tiene sus ventajas logísticas, más allá de las evidentes ventajas en cuanto a diversión y redescubrimiento. En el aeropuerto de Barcelona nos han dejado pasar por la zona para familias en el control de seguridad; y en Stansted, ya en Londres, en migración también había una zona especial para grupos y familias. El guardia de migración nos ha recibido con una gran sonrisa y los niños se han extrañado de que les hablasen en un idioma tan ajeno. Toca hacer de intérprete y traductor los próximos cuatro días. La primera cena en Londres para cumplir años: pizza sin gluten Si no hubiera sido por el paso por la zona de grupos, seguramente se nos habría estropeado el gran plan de nuestro primer día en Londres: cenar pizza. Teníamos reserva a las 20.30 h y para llegar sí o sí debíamos tomar el tren de Stansted al centro de Londres de las 19.11 h. De haber tomado el siguiente, habríamos perdido la reserva y, lo peor, 60 libras que habíamos adelantado para confirmarla. Hemos corrido para llegar al tren, pero lo hemos conseguido. Después de un transbordo y de tomar el tren, hemos llegado a la parada de Oxford Circus, en Soho. Era el momento de priorizar: arriesgarse a llegar un poco tarde a la reserva por dejar nuestras cosas en el apartamento; o ir cargados al restaurante y asegurarnos de llegar a la hora estipulada. Los niños estaban hambrientos y los mayores hemos asumido cargar sus mochilas y acampar en el restaurante. Hemos cenado en Pizza Pilgrims, una cadena de pizzerías napolitanas en la que, oh sorpresa, tenían pizzas sin gluten. Bueno, no tan sorpresa, el lugar estaba calculadamente escogido, claro. Gol del Nápoles y a descansar hasta mañana La pizzería era napolitana de verdad.  El acento de los camareros los delataba italianos, pero los gritos y los golpes de los pizzeros celebrando el gol del Nápoles ha confirmado la sospecha. Estábamos en Soho y a las 21.30 h del viernes el ambiente es de fiesta y alegría. La lluvia ha hecho acto de presencia pasajero, como para darnos la bienvenida a Londres. Nuestro apartamento estaba a solo diez minutos y después de hacer una yincana para entender cómo entrar, y después de una muy necesaria ducha, los niños han caído rendidos y los mayores les hemos seguido la senda. Mañana se viene el día de turisteo principal, un reto para todos. Hay que descansar. Viaja mejor y gasta menos: descuentos para tu viaje a Londres Consigue un 5 % de descuento en tu seguro para viajar a Londres y Reino Unido Hazte con una eSIM de Sim Local con un 5 % de descuento Empieza a viajar a Londres a través de los libros

Roaming e internet en Londres: qué ha cambiado y cómo no pagar de más en 2026

Una cabina de teléfono en Londres

Hemos vuelto a Londres en marzo de 2026 y la situación ha cambiado desde la última vez que estuvimos. Las reglas para tener roaming e internet en Londres —y en todo el país— se han modificado. La vez anterior que estuvimos en Londres, una de las ciudades que más nos gusta revisitar, Reino Unido formaba parte de Europa. Por eso, nos podíamos bajar del avión, quitar el modo avión y seguir conectados como si estuviéramos en España. Ahora no siempre es así. Sin embargo, el móvil y estar conectado a internet y con roaming resulta imprescindible en Londres, especialmente si viajas en familia y necesitas consultar rutas, reservas o resolver cualquier imprevisto sobre la marcha. Te contamos las claves para tener datos móviles en Londres y no pagar de más. ¿Hay roaming e internet en Londres y en Reino Unido? La situación actual tras el Brexit En Londres y en Reino Unido hay roaming, sí, pero no siempre gratuito. Tras el Brexit, muchas cosas han cambiado en la manera en que los europeos nos relacionamos con las islas británicas. Uno de esos cambios es el uso de los datos e internet, pues el territorio ya no forma parte de la Unión Europea y no rigen las mismas normas. La itinerancia sin recargos es una ventaja de la que podemos disfrutar los ciudadanos de la Unión Europea viajando por alguno de los 27 países miembros (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Suecia y Rumanía), además de Islandia, Liechtenstein y Noruega. Pero tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea, en 2021, y del Espacio Económico Europeo, en 2022, la normativa europea ya no aplica para viajar a Londres ni a cualquier región del Reino Unido —Escocia, Gales, Inglaterra e Irlanda del Norte— y hay que fijarse en las condiciones concretas de cada compañía española. Dos de las principales operadoras españolas, Movistar y Vodafone, todavía conservan el modelo previo al Brexit, y ofrecen roaming completamente gratis. En cambio, Orange y, desde marzo del 2025, todas las operadoras del grupo MásMovil —Yoigo, Pepephone, MásMóvil— dejaron de ofrecer roaming gratuito. Por lo tanto, si viajas desde España debes informarte bien de qué te ofrece y qué no tu operadora para poder tener internet y roaming en Londres. De lo contrario, es posible que encuentres una sorpresa en tu próxima factura, que tendrás que sumar a todos los gastos de tu viaje a Londres. Porque Londres es fantástica, pero también cara. Operadora por operadora: cuáles cobran el roaming en Reino Unido y cuáles no Cada operadora de telefonía española tiene sus propias condiciones para sus clientes que viajan a Londres y a Reino Unido. Como comentábamos, hay varias que todavía ofrecen roaming, datos, llamadas e internet gratis para viajar a Londres y a Reino Unido. Entre ellas están Movistar, Vodafone, O2 y Lowi. Es importante informarse bien, porque incluso las operadoras que sí cuentan con roaming gratuito para Londres tienen políticas de uso razonable, limitando los gigas y obligando al usuario a hacer un uso cuidadoso para evitar recargos significativos e inesperados en sus facturas. En cambio, hay muchas otras que cobran por usar roaming mientras se está en Reino Unido y en Londres. Entre ellas, Orange, Yoigo, Pepephone y MásMóvil. Las tarifas varían según el operador, pero por norma general van desde 1€ / minuto por llamada (más el establecimiento) y unos 2 €/GB por el uso de datos móviles. Operadora Roaming gratuito en Reino Unido Límite de datos Movistar ✅ Sí Política de uso razonable Vodafone ✅ Sí Política de uso razonable O2 / Lowi ✅ Sí Política de uso razonable Digi ✅ Sí* Según contrato Orange ❌ No — Yoigo ❌ No — Pepephone ❌ No — MásMóvil ❌ No — * Los clientes de Digi deben confirmar que el roaming está activado en su línea antes del viaje. Consulta los detalles según tu tarifa en digimobil.es/tarifas/roaming. ℹ️ Las condiciones pueden cambiar. Consulta siempre las tarifas actualizadas en la web de tu operadora antes del viaje. Si viajas desde Latinoamérica a Londres, la situación del roaming es diferente En nuestro caso, viajamos a Londres desde España siendo clientes de dos de las operadoras de telefonía del país, y nos encontramos con la problemática de no tener datos. Por otra parte, el uso de roaming para viajeros que visitan Londres desde México y otros países latinoamericanos es distinta a la de los españoles. En la actualidad, no hay ningún operador de telefonía móvil mexicano o latinoamericano que incluya roaming gratuito para sus clientes en Londres. Las tarifas se deben consultar con el operador, pero suelen ser excesivas en comparación con otras opciones más económicas, como el uso de una eSIM como Sim Local. Cómo tener roaming e internet en Londres y en Reino Unido sin sorpresas en la factura Si eres cliente de alguna de las operadoras españolas de telefonía que sí incluyen roaming gratuito, en principio no debes hacer ninguna gestión. Cuando llegues a Londres o a cualquier otra ciudad de Reino Unido podrás usar la itinerancia de datos sin recargo. Eso sí, infórmate de posibles limitaciones de usos y recargos. Si, en cambio, tu operadora no incluye roaming para viajar a Londres, deberás explorar algunas de las alternativas que te explicamos aquí. Nosotros nos encontramos en esta situación durante nuestro viaje a Londres, no pudiendo contar con roaming gratuito y usando de manera muy satisfactoria las eSIM de Sim Local. Si viajas desde Hispanoamérica también estudia estas alternativas. Comprar una SIM local británica Este método, el más tradicional y utilizado en muchos destinos del mundo, te permite contar con un número de teléfono británico propio y con datos móviles, que varían según el plan y la tarifa que contrates. Estas tarjetas SIM de prepago las puedes comprar en cualquier tienda de telefonía de Londres o en cualquiera de sus aeropuertos. Es la alternativa más tradicional, y normalmente

Mazamitla: guía breve del pueblo mágico entre cabañas de Jalisco

El centro histórico de Mazamitla, en Jalisco

Los tapatíos, los habitantes de Guadalajara, acostumbran a escapar de la vorágine urbana de la capital de Jalisco los fines de semana. Y el pueblo mágico de Mazamitla, a unas dos horas en coche, es uno de sus destinos preferidos. Este pueblo montañoso y rodeado de bosques, muy cercano al lago de Chapala y a la frontera con el estado de Michoacán, es uno de los retiros naturales preferidos de los mexicanos de esta parte del país. Mazamitla se ubica en la Sierra del Tigre y está a más de 2.000 metros de altura. Eso hace que su clima sea fresco, un escape a las temperaturas más cálidas que caracterizan al país. Por eso, los que visitan Mazamitla lo hacen ataviados de abrigos y bufandas, buscando la sensación más cercana al frío del invierno. Mazamitla es aventura y es relax, es naturaleza, gastronomía, cabañas entre bosques, arquitectura provinciana y clima fresco. En esta guía te contamos desde nuestra experiencia los imprescindibles de Mazamitla. Qué ver y qué hacer en Mazamitla Mazamitla se recorre en poco tiempo; es lo que ofrece sus cuatro calles mal contadas del centro histórico, donde se forman grandes atascos de todos los que tratan de acceder a la parte peatonal. Pero Mazamitla se despliega más allá, y también es todo lo que hay en sus alrededores, en el corazón de la Sierra del Tigre, y las muchísimas actividades que decenas de compañías organizan para sacar a los visitantes su espíritu más aventurero. Dónde comer en Mazamitla y qué platos probar Por su carácter serrano y su naturaleza fronteriza entre Jalisco y Michoacán, la gastronomía y la comida típica de Mazamitla es variada y se caracteriza por platos abundantes y calóricos, como guisos, carnes, frijoles puercos o mole de olla, entre otros. También sus quesos se deben probar. Además, hay numerosos dulces típicos de calabaza, de coco, de cajeta y de tejocote. El atole de aguamiel y el tequila, preparado en forma de margarita y especialmente como vampiro, son algunas de sus bebidas típicas. Para degustarlo todo, te recomendamos dos restaurantes que probamos y en los que comimos muy bien: Cabañas y hoteles en Mazamitla A Mazamitla se viene a visitar el pueblo y sus alrededores, pero también a descansar en algunas de sus miles de cabañas encajadas en los bosques de los alrededores. Las cabañas de estilo alpino, y muchas hechas de madera, son el reclamo que mejor vende las bondades del pueblo mágico. Hay decenas de fraccionamientos —lo que en España conocemos como urbanizaciones— con cabañas que se rentan para todos los tamaños de grupos: desde casitas pequeñas para parejas a cabañas para familias y para grupos de más de veinte personas. ⚠️ Aviso práctico: sin coche, moverse por los alrededores de Mazamitla es complicado Pese a que las cabañas son el alojamiento turístico más habitual en Mazamitla, el pueblo mágico de Jalisco también cuenta con buenos hoteles de rango medio-alto. Algunos de ellos se sitúan en el centro del pueblo, pero la mayoría están en el extrarradio de la zona peatonal que concentra los principales monumentos, visitas, bares y restaurantes de Mazamitla. Por ello, resulta casi imprescindible contar con un coche o moto para moverse. Cuándo ir a Mazamitla y qué clima esperar Mazamitla es un destino que tiene actividad turística durante todo el año. El pueblo mágico se ha popularizado como escapada desde la gran ciudad y, por tanto, no hay estacionalidad definida y todos los comercios, actividades, hostelería y restauración funcionan durante todo el año. Eso sí, la época preferida por los mexicanos para visitar Mazamitla es el invierno, cuando se pueden abrigar y disfrutar del calor de las chimeneas de sus cabañas. Las temperaturas en invierno no superan los doce grados, con lo que conviene llevar ropa de abrigo. En verano, en cambio, el verde de la sierra y las lluvias cambian por completo el paisaje.

Viajar a la India: 31 consejos prácticos tras más de un mes recorriendo el país

Amanecer en el Taj Mahal

Por mucho que te cuenten y leas, nunca vas a estar preparado para viajar a la India por primera vez. Sabes que vas a entrenar tu nivel de empatía hasta convertirte en un experto, que te vas a encontrar con situaciones incómodas y surrealistas. Después de 37 días de viaje por el norte de la India en la que era nuestra primera vez en el país (que explicamos día a día en nuestro Diario de ruta), decidimos recoger en este post una serie de consejos, advertencias y recomendaciones para un viaje a la India que creemos que pueden servir a los primerizos. De hecho, son todos consejos en los que quisiéramos haber reparado antes de llegar. Estas recomendaciones para un viaje a la India parten de la experiencia de nuestro viaje mochilero y por libre, y están revisadas y actualizadas en 2026. En este sentido, hace falta puntualizar que el nuestro fue un viaje mochilero en el que manejábamos un presupuesto diario de unos 20 € por persona (se puede sobrevivir diariamente en la India por menos de la mitad). Es decir, sí íbamos con nuestras mochilas, sí nos alojábamos en hostales —también en algún hotel y alguna guesthouse— pero, en cambio, tratábamos de evitar las clases sin aire acondicionado en trayectos largos de tren, sacrificábamos los trenes nocturnos por una mala experiencia en el trayecto Jaisalmer-Delhi y no nos prodigábamos en exceso con la comida callejera. 🧭 En este artículo encontrarás consejos sobre: ✅ Salud, higiene y comida en la India ✅ Qué ropa llevar y cómo vestir según el contexto ✅ Seguridad, estafas y transporte ✅ Dinero, precios y regateo ✅ Choques culturales y errores comunes que conviene evitar Qué llevar a la India: maleta, ropa y básicos Preparar la maleta para un viaje a la India no tiene tanto que ver con el clima como con la realidad del país. Dormir, moverse y convivir en condiciones muy distintas a las occidentales obliga a pensar en objetos que normalmente no consideraríamos imprescindibles en cualquier otro viaje. Estos consejos parten de la experiencia y buscan evitar incomodidades innecesarias desde el primer día. 1. Sábanas, cubre almohada y saco de dormir En los alojamientos de presupuesto mochilero, e incluso en los de rango medio, el nivel de limpieza es aproximado. Uno pronto se acostumbra a los estándares de limpieza india y valora positivamente la limpieza aproximada, porque la deficiente —la que impera en los alojamientos para no extranjeros— te obliga a huir buscando algo no tan malo. El mayor problema, entre tantos, es la ropa de cama. Es habitual encontrarse que las sábanas de tu cama están rotas, húmedas y llenas de manchas. A veces se sienten recién lavadas, pero en la mayoría de ocasiones teníamos la impresión de que estábamos durmiendo en las mismas sábanas que los que nos habían precedido en esa cama. Por eso, entre nuestras recomendaciones para un viaje a la India os aconsejamos que carguéis en las mochilas un juego de sábanas de urgencia que podáis utilizar si la cama que os ha tocado os invita a dormir mejor en cualquier silla. Igualmente, traed un cubre almohadas —nosotros utilizamos un pañuelo— con el mismo propósito que el de las sábanas: sustituir al que te viene de serie. Como alternativa a las sábanas tenéis el saco de dormir, que acaba haciendo la misma función y, además, se ajusta perfectamente a las medidas de las literas de los trenes. Lo dicho sobre los alojamientos aplica más o menos igual a los trenes. En las clases con aire acondicionado (3AC, 2AC y 1AC, en orden de peor a mejor y de más barata a más cara) te entregan unas sábanas en una bolsita, que parecen recién lavadas y planchadas. Nosotros siempre las utilizamos. Sin embargo, la almohada es la misma que ha utilizado el inquilino previo de la litera. El saco de dormir puede ser útil doblemente: para no tener que acostarse sobre sábanas ajenas y para cubrirse y no pasar frío (el aire acondicionado de los trenes por la noche invita a abrigarse bien). En la clase sleeper no hay sábanas de cortesía y, por tanto, el saco es imprescindible. ⚠️ Nota importante: así evitarás situaciones en las que dormir se vuelve directamente imposible 2. Ropa de abrigo: en la India no siempre hace calor Según en la época que viajes a la India, o en función de las regiones que vayas a visitar, puede que vayas a pasar frío. Por eso, y aunque no tengas previsto visitar regiones montañosas como Ladakh, Darjeeling o Sikkim, incluimos entre nuestras recomendaciones para un viaje a la India que llevéis alguna prenda de abrigo. Lo más probable es que el calor sea insufrible, pero incluso en verano, para cubriros en algunos trenes en los que el aire acondicionado no se regula, vas a agradecer haber traído esa sudadera tan calentita que tienes. Nosotros visitamos la India entre los meses de febrero y marzo, cuando el calor todavía no es tan exigente. Los primeros días en Nueva Delhi los pasamos en manga larga y chaqueta (fina). Conforme avanzaban los días el clima nos obligó a sacar los pantalones cortos y las camisetas ligeras; incluso entonces, durante la noche, si pasabas varias horas en la calle, sentías que la chaqueta no te sobraba. Cuando visitamos Darjeeling sí que sentimos que nos faltaba más ropa de abrigo. 3. Viaja ligero Esto es aplicable en realidad para cualquier viaje, pero especialmente para la India. Controla bien lo que metes en la mochila y selecciona con esmero lo que vas a llevar. Es probable que cada tres días tengas que cargar con la mochila un buen rato para moverte del hotel a la estación y después de la otra estación al nuevo hotel. No vas a querer llevar una mochila súper pesada porque te va a restar energía para regatear el precio de los tuk tuks. Créenos, cuanta menos energía gastes, mejor; porque en su quehacer diario el país ya te va a desgastar