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Qué ver en Delhi y cómo afrontar la llegada a India

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La puerta de entrada natural y más sencilla a la India es su capital, Nueva Delhi. Es la ciudad con más conexiones aéreas con el resto del mundo y también la que se conecta mejor con todas las zonas del país, ya sea por tierra o por aire, tanto en tren como en bus y avión. Por eso, casi siempre, el primer contacto del que visita India es Delhi. En este artículo explicamos qué ver en Delhi y compartimos consejos para afrontar la llegada a India. Lo que contamos se basa en la experiencia de nuestro viaje a India de 2019, pero todo está revisado y actualizado a fecha de 2024.

Denostada por la mayoría por sentirla demasiado caótica, por no saber entender su complejo ritmo frenético, nosotros te recomendamos que visites Delhi con cariño y la disfrutes con calma. Aunque la calma no exista y el cariño a primera vista es probable que no se vaya a dar. En cualquier caso, Delhi es un crisol de realidades indias, desde las más pobres hasta las más ostentosas. Y todas esas realidades componen Delhi como componen la India. Por eso, es imprescindible conocer la capital porque es la mejor muestra de lo que es el país.

La ciudad está tan llena de monumentos. Tiene tantos lugares que merecen ser conocidos, que quizás es buena idea no consumirla de una vez. Si tu estancia en la India va a ser larga, es muy probable que vayas a tener que volver a Delhi en algún momento para conectar con algún otro destino. Si es el caso, dale dos o tres días al inicio y en función de lo que te haya gustado decides si prefieres evitarla de nuevo, pasar fugazmente o volver para dedicarle algunos días más. Te van a cundir seguro. Como complemento a este post, no dejes de consultar la entrada en la que recogemos recomendaciones y consejos para tu viaje a la India. Y si tu viaje por India incluye Rajastán, también puedes consultar nuestra completa guía de Rajastán para un itinerario de dos semanas.

Llegada a Delhi: cómo llegar desde el aeropuerto al centro y primeras gestiones

A tu llegada a Delhi asegúrate de tener listos tu pasaporte, tu visado (impreso o en el móvil) y tu billete de avión. Te lo pedirán todo en inmigración para sellarte el pasaporte con tu fecha de entrada al país y la validez de tu estancia. Que será de dos meses, si traes una e-visa, o de más tiempo, si has optado por hacer el visado de seis meses con multientrada. En cualquiera de los casos, ármate de paciencia porque la cola en inmigración no es precisamente rápida. Nosotros estuvimos casi 45 minutos pese a que los paneles informativos electrónicos mentían diciendo que la cosa debía durar entre cinco y diez minutos. Es posible que el agente de aduana te haga un par de preguntas de rigor, que debes contestar de manera sincera: no te van a negar la entrada ni diciendo —ehm, culpable— que eres periodista.

Una vez superado el control aduanero y con el pasaporte sellado acreditándote tu entrada en el país, recogerás el equipaje que hará rato que habrá salido. A continuación, nuestra recomendación es que hagas dos cosas: que saques o cambies dinero y que consigas un número de teléfono indio con su correspondiente tarifa de internet asociada. Después, tendrás que llegar al centro de la ciudad. Para ello, te contamos qué debes hacer en cada caso.

Sacar dinero o cambiar dinero en el aeropuerto

Al salir al hall principal de la terminal tres, a la que llegan todos los vuelos internacionales, encontrarás varios cajeros. En cualquiera de ellos deberían aceptar tu tarjeta de crédito o de débito. El máximo de dinero que puedes sacar son 10.000 rupias por transacción (unos 105 euros según el cambio de agosto de 2024); lo mejor es que saques esas 10.000 rupias cada vez que necesites retirar dinero de los cajeros, así evitas duplicar comisiones. Alternativamente también puedes cambiar dinero. Hay algunas casas de cambio en la zona previa a salir al hall, justo al lado de donde se recoge el equipaje. Y hay algunas más a la salida. El cambio no es muy favorable. Por lo tanto, lo mejor es conseguir lo suficiente e indispensable para llegar a la ciudad y una vez allí buscar otros lugares con una tasa de cambio más beneficiosa.

Número indio y tarifa de internet móvil

Esto es imprescindible para moverte por el país, para estar conectado, organizar qué ver en Delhi y en todo el país y cerciorarte de que estás en la buena dirección. Aunque se puede conseguir una tarjeta SIM india en la ciudad, lo mejor es llevar los deberes hechos desde el aeropuerto. Eso sí, de nuevo paciencia. Cuando nosotros estuvimos en el país, solo había un puesto en el que venden chips para el teléfono y siempre está concurrido de turistas que, como tú, no quieren dejar de mirar Instagram cuando no disponen de wifi. Al parecer, ahora tres puestos más.

El stand principal es de Airtel, que es la compañía de telefonía móvil principal del país, y se encuentra justo a la salida del pasillo principal de la terminal, una vez recogida la mochila. El plan que ofrecen, y que debes aceptar porque es realmente bueno, es tarifa de Internet de 1’5 gigas diarios durante 28 o 56 días, además de llamadas ilimitadas. Esto, en febrero de 2019, nos costó 800 rupias (unos 10 €). Aquí puedes revisar los precios y los planes disponibles actualmente en 2024. No desesperes si ves que no te funciona, como hicimos nosotros, blasfemando e increpando al vendedor de Airtel, convencidos de que habíamos sido víctima de la primera artimaña india. La tarjeta SIM tarda al menos doce horas en activarse.

Cómo llegar al centro de Delhi desde el aeropuerto

Prepárate para que una vez traspases la puerta de la terminal y pises suelo indio se te abalancen los taxistas tratando de convencerte de que son los adecuados para llevarte a tu hotel. No les hagas caso. Tienes dos opciones: ignorarlos directamente o, como nosotros, ser un poco más polite e ir diciendo “no, thank you”. Si quieres ir en taxi hasta la ciudad lo mejor es que hables antes con el alojamiento para que tengan a alguien esperándote (cuenta al menos 1.500 rupias, unos 15 €) o que contrates un taxi de prepago oficial, que te puede costar entre 600 y 1.000 rupias. En la sala principal de la terminal, a la derecha saliendo de la recogida de equipajes, encontrarás el stand de los taxis de prepago. Si tu vuelo llega de noche, el metro no va a funcionar y el taxi va a ser tu única opción.

Si llegas durante el día y estás viajando mochilero style y cada rupia cuenta, la mejor alternativa es la que nosotros escogimos: el metro. Hay dos líneas de metro que llegan hasta el aeropuerto. La línea naranja está al lado de la terminal tres y lleva hasta el centro, desde donde puedes conectar con cualquier otra línea a cualquier punto de la ciudad. El ticket cuesta entre 10 y 60 rupias. Si te conviene más la línea magenta (aquí puedes consultar el mapa del metro de Delhi) deberás ir hasta la terminal uno. Hay un bus entre terminales. Al parecer, si enseñas el billete en un stand que hay justo a la salida de la terminal te dan un ticket que valida tu traslado entre terminales. El bus pasa cada veinte minutos y para enfrente de la salida principal de la terminal.

Ojo: como no tendrás todavía internet, procura llevar bien definida la ruta en tu Google Maps si vas a tomar el metro. Para ello, la opción del wifi gratuito del aeropuerto puede que no te sirva, porque —como la mayoría de redes wifi gratuitas del país— te van a mandar un SMS a tu número de teléfono que es muy probable que nunca recibas. Por eso, mejor trae la ruta ya marcada y estudiada.

Transporte y movilidad en Delhi

Delhi es enorme, pero está muy bien conectada. El metro, tu principal aliado para moverte, cubre la práctica totalidad del territorio de la capital. Además, hay buses interurbanos —complicados para los turistas y más de uso local— y tuk tuks, perfectos para trayectos cortos o para moverte por zonas que están un poco alejadas del metro. Los taxis son una buena alternativa a los tuk tuks, porque son igualmente baratos. También hay Uber y otras compañías de VTC, como Ola, que son una buena opción para moverse entre los lugares que ver en Delhi por un precio prefijado. Por otra parte, la ciudad cuenta con varias estaciones de tren desde las que puedes desplazarte a cualquier lugar del país.

  • Metro

La red de suburbano de la ciudad es extensísima: cuenta con ocho líneas, más de doscientas estaciones y algo más de trescientos kilómetros. El servicio empieza a las 05.00 h y acaba alrededor de las 23.00 h, aunque es importante consultar los horarios porque cada línea y cada estación cierra a una hora distinta. En la web del metro de Delhi puedes conocer los horarios exactos. El servicio es muy barato y el coste de los trayectos sencillos varía en función de las estaciones que se recorran. Puede ir desde las 10 rupias (unos 0’10 €) hasta las 60.

En la mayoría de estaciones hay máquinas en las que uno mismo puede marcar el destino y pagar (con efectivo y tarjeta de crédito). También hay siempre algún operario por si necesitas ayuda. Cuando estuvimos el metro funcionaba con tokens, que se pasaban por un lector a la entrada y se depositaban en los molinetes a la salida, en la rejilla correspondiente. Al parecer, según hemos leído, el metro de Delhi se ha pasado ahora al papel. Existen los billetes multiviaje y para varios días, que pueden resultar útiles si se va a pasar mucho tiempo. Antes de acceder a las plataformas hay siempre controles, en los que hay que pasar las mochilas por un lector similar al de los aeropuertos y donde un guardia —siempre hay también mujeres para el cacheo femenino— comprueba que no llevas nada fuera de lo normal.

El metro es muy moderno en todo: en sus accesos, en los vagones, en la manera en que se anuncian las paradas. Y la gente es realmente cívica, siempre hace cola y respeta los turnos; con la excepción del dejar salir antes de entrar, que parece que es una lógica que en la India no se impone. El primer vagón de cada convoy está destinado únicamente a mujeres y siempre hay sitios reservados a mujeres, a personas mayores y a enfermos en cada vagón. La gente suele respetar estos asientos, así que recomendamos hacerlo también.

  • Tuk tuk

Los tuk tuks son el transporte más divertido que puedas imaginar. Es vivir en primera persona la locura del tráfico de Delhi, comprobar en primera persona la incerteza de no colisionar por milímetros. Pero son también un medio de transporte ideal para desplazarse allí donde el metro no llega tan bien, para ir saltando entre los sitios que ver en Delhi sobre el asfalto. Eso sí, prepárate para jugar fuerte tus bazas y no dejarte engañar por los conductores de tuk tuks, que siempre ven en los turistas una enorme máquina expendedora de dinero. Una buena norma a aplicar es la regla de que un kilómetro es igual a diez rupias. Esta es la proporción justa para los locales, pero a ello hay que sumarle el impuesto invisible por no ser indio. Veinte rupias por kilómetro nos pareció el precio justo asumible para los extranjeros, aunque no siempre se cumple.

Para saber cuánto puedes regatear te recomendamos que consultes la web taxiautofare.com, que te da un aproximado bastante acertado de lo que debería costarte un trayecto entre dos puntos. A la hora de regatear, marca la cifra que quieres pagar y ofrécele menos al conductor. Evidentemente, él te reclamará mucho más. Es momento de tú subir un poco y él bajar, hasta que no baje más. Entonces sacas a relucir tus mejores dotes interpretativas y haces como que te vas, cansado de no llegar a una entente. Normalmente, el conductor te llamará y te dirá que acepta tu última oferta. Los tuk tuks más rápidos son los verdes y amarillos, los más típicos. También están los de bicicleta, que son mucho más amigables con el medio ambiente, pero bastante más lentos.

Máxima de los tuk tuks: donde caben tres caben cinco

Para salir de la ciudad, o volver a ella, hay tres grandes estaciones desde las que parten la mayoría de trenes que tienen destino o final en Delhi. La principal estación es la de New Delhi, a la que puedes llegar bajándote en la parada de metro del mismo nombre. Para comprar billetes, puedes hacerlo por el complejo sistema de la web oficial o en las mismas estaciones. Cuando estuvimos existía un muy práctico International Tourist Bureau, una taquilla oficial para extranjeros que se encontraba en la misma estación, en la primera planta. Pero al parecer está taquilla ha cerrado y se ha movido a otra ubicación. Desde la estación New Delhi salen la mayoría de trenes que conectan con otros destinos turísticos del país.

Hay dos estaciones más en la ciudad que también acogen trenes que cubren trayectos turísticos de largo recorrido: Old Delhi y Delhi Sarai Rohilla. La primera es la estación más antigua de la ciudad y tanto en aspecto como en prestaciones y servicios está mucho más deteriorada que la de New Delhi. Para llegar a Old Delhi hay que bajarse en la parada de metro de Chandni Chowk, que tiene una salida que da directamente a la entrada principal de la estación. Por último, la estación de Delhi Sarai Rohilla, algo más alejada del centro, también opera una veintena de trayectos. Para llegar a ella hay que bajarse en la estación de metro de Shastri Nagar, de la línea roja. Hay otras estaciones secundarias, pero conectan con destinos más remotos o simplemente son paradas de trayectos que se han originado en alguna de las tres estaciones principales.

Dónde alojarse en Delhi

De manera habitual las guías de viaje recomiendan el barrio de Paharganj como una buena zona para alojarse, especialmente para mochileros. Es verdad que tiene una oferta hotelera y de hostales amplia, pero de calidad más bien pobre. Además, el barrio es una locura de agitación continua, que no duerme a ninguna hora, que está descuidado y es bastante sucio. Por lo tanto, Paharganj no sería nuestra primera opción para alojarse en Delhi. Sí para pasear un rato, pues la zona tiene rollo y es muy auténtica. También para comer, porque cuenta con opciones económicas más que decentes, tanto de comida india como internacional. Por las mismas razones, multiplicado por cien, creemos que alojarse en Old Delhi no es lo más recomendable. Su estructura caótica cubre cada centímetro de su ser. Mejor simplemente pasearla de día con mucha luz.

Así pues, las mejores zonas para alojarse son los alrededores de Connaught Place. Aunque, eso sí, puede que se escapen un poco del presupuesto estricto del mochilero. La cosa puede rondar los 40 € la noche por habitación doble. Buscando bien quizás se encuentra algo por mejor precio. La zona de Nehru Place es parecida: alojamientos buenos en una zona bien. Y lo mismo en Karol Bagh. Para encontrar algo bueno, bonito y barato quizás la mejor opción es irse al sur de la ciudad. Las zonas de Saket y Hauz Khas se han reivindicado últimamente como barrios pujantes y con un interesante movimiento artístico juvenil y bohemio. Tienen hostales que se ajustan a los estándares europeos de calidad a un precio razonable.

Nosotros nos alojamos cerca de la parada de metro de Jasola Vihar, al sureste de la ciudad, un poco en medio de la nada. El alojamiento, que se llama Meditation Palace, es una guesthouse que regenta Abhi, un treintañero muy buena onda que se presta a ayudarte en todo. Pero por lo demás, el alojamiento nos resultó caro (16 € por una habitación doble sin baño privado) para lo que es. El sitio es limpio —el primer día, porque después no lo vuelven a limpiar— y tranquilo, la zona segura y poca ruidosa. Pero todo está muy lejos, las opciones para comer en los alrededores son escasas y el alojamiento, en conjunto, poco resultón para lo que se paga.

Dónde comer en Delhi

Delhi, por ser su condición capitalina, ofrece un abanico amplio de opciones para comer. Hay que probar la comida india y decidir si es o no para uno. Nosotros decidimos pronto que no, que la comida india, tan especiada, tan fuerte de sabor, tan densa de digerir, no estaba hecha para nosotros. Pero puede que sí esté hecha para ti. En ese caso, te recomendamos el restaurante Hotel Saravana Bhavan que, pese al nombre, no tiene nada de hotel. Está situado cerquita de Connaught Place y sirve los clásicos de la gastronomía del país a precios realmente asequibles. Se recomienda probar el thali y las dosas, su especialidad. Un plato principal y una bebida no debería saliros por unas 300-400 rupias.

Si te ves con cuerpo para darle una oportunidad a la comida callejera sin pensar en las posibles consecuencias estomacales posteriores, no debes dejar de degustar los parathas de la Gali Paratha Wali. Este callejón estrechito de Old Delhi se encuentra al lado de Chandni Chowk, la principal arteria del distrito, una de las zonas que deber ver y visitar en Dheli. Los parathas son una especie de panes planos que se cocinan ahí mismo y se rellenan de todo tipo de alimentos, tanto salados como dulces. Si te atreves, deja los complejos a un lado y aventúrate a degustar los sabores más auténticos de la India.

Preparando una paratha en uno de los callejones de Old Delhi

Para darse un respiro de la especiada gastronomía india y buscar entre opciones más reconocibles, y menos exigentes para el estómago occidental, te recomendamos que te bajes en la parada de metro de Nehru Place y busques entre los locales de Epicuria lo que más se te antoje. Esta zona de comidas, una especie de plaza que combina fast food con algún restaurante, ofrece hamburguesas, pollo en su modalidad de consumo rápido, pizzas poco pretenciosas, tacos tex-mex y helados. También hay un Starbucks y un Dunkin’ Donuts, para el postre. En Delhi hay muchas más opciones para evitar, si uno lo desea, la comida india. De hecho, casi todos los restaurantes, a no ser que sean estrictamente locales, ofrecen opciones continentales. También se llevan mucho los restaurantes multicocina, con platos locales, chinos, italianos y de alguno otra procedencia variopinta.

Qué visitar y qué ver en Delhi

En Delhi hay tantísimas cosas que ver que podrías estar una semana y no acabar de visitarlo todo. Por eso, calcula bien el tiempo que vas a pasar en la capital, ordena prioridades, infórmate de los días y los horarios de apertura, traza bien los desplazamientos y en función de todo ello marca lo que vas a ver y conocer en Delhi. Como decíamos al principio, a malas siempre puedes volver más adelante y acabar de ver lo que no pudiste en el primer acercamiento a Delhi. A continuación te explicamos los sitios que conocimos, con datos prácticos de utilidad, y mencionamos algunos otros que son igualmente recomendables. Apunta qué ver y qué hacer durante tu estancia en Delhi.

  • Old Delhi

Old Delhi es el distrito más emblemático de la ciudad, el que vive una realidad paralela y está lleno de caos, coches, tuk tuks, personas y comercios. Es tumultuoso, agobiante, asfixiante, incendiario, incomprensible. Old Delhi es entretenidísimo, una catarsis para los sentidos, sometidos a doscientos inputs por segundo, exigidos como nunca antes. Los bazares se encadenan, los sonidos se cruzan, las bocinas no dejan de sonar, las personas no dejan de aparecer de todas las esquinas. Los accidentes no se dan por la excelsa pericia de los conductores. Hay que cuidarse los pies, para que no te los pisen, y las mochilas. Pero no dejes de sacar la cámara y tratar de retratar lo que estás viendo y viviendo: vas a querer recordarlo. Old Dehli es el lugar más imprescindible que ver en Delhi, en el que te vas a sentir más fuera de sitio y descolocado.

La calle principal es Chandni Chowk, que puedes cruzar con tuk tuk, pero te recomendamos que lo camines. A pie, Chandni Chowk, como todo Old Delhi, es mucho más intenso, mucho más real. Al final de la calle se encuentra el Fuerte Rojo, que nosotros no pudimos visitar por estar cerrado en lunes. Importante tenerlo presente si se quiere ir. Muy cerca está la mezquita Jama Masjid, la más importante de la ciudad. Para entrar hay que descalzarse. No hay que pagar para acceder, pero puede que traten de engañarte diciendo que tienes que pagar 300 rupias que solo se deben abonar si quieres hacer fotos con la cámara. De nuevo, que no te engañen: las 300 rupias son solo por la cámara, no por el móvil.

Además hay que pagar 100 rupias si se quiere subir a la torre, lo que resulta prescindible. La mezquita es arquitectónicamente espectacular, así que merece una visita y sería otros de nuestros imperdibles que ver en Delhi. A Jama Masjid se llega desde el Chawri Bazaar, una arteria todavía más loca e intransitable que Chandni Chowk. Las estaciones de metro de la zona son Jama Masjid, Chawri Bazaar y Chandni Chowk.

  • La Tumba de Humayun

Se comenta que el Taj Mahal le debe su construcción a la Tumba de Humayun, un recinto sublime que se encuentra en el medio de la ciudad y que no deberías dejar de visitar y ver durante tu estancia en Delhi. Fue construido en el siglo XVI para guardar los restos de Humayun, un emperador mogol de la época. La arquitectura combina influencias persas y mogolas y sorprende por su belleza sobria y contenida, por la falta de barroquismos. Su exterior es espléndido y el interior discreto, minimalista, austero. Además de la tumba principal de Humayun, flanqueada simétricamente por jardines, el complejo tiene varios edificios más que resultan de interés. Especialmente el primero al entrar: la tumba de Isa Khan. Más discreta que la construcción principal, la tumba guarda los restos de un subalterno pastún del emperador.

La estación de Jangpura de la línea violeta es la que queda más cerca del recinto. Sin embargo, desde el metro son casi tres kilómetros los que hay que hacer hasta el monumento. Por ello, lo mejor es tomar uno de los tuk tuks que siempre hay a la salida de la estación. No debería costaros más de 60-80 rupias. Si todavía estáis en fase preliminar de aprender a regatear, tratad de sacarlo por 100 rupias. Una vez allí, la entrada cuesta 600 rupias. Tratad de llevar efectivo porque no siempre funciona el datáfono. Resulta curioso que la entrada para los indios solo cueste 40 rupias. Hay que acostumbrarse a la discriminación positiva para los locales en el precio de todos los monumentos que ver en Delhi, y en todo el país.

  • Gurdawara Bangla Sahib

Este es el principal templo sij de la ciudad, y uno de los más importantes del país. La visita es interesantísima en todas sus vertientes. El templo principal y todos los edificios adyacentes son muy bonitos en su composición y estructura. Pero, sobre todo, la visita es interesante en la medida en que se le da a uno la opción de acercarse a un centímetro de la práctica de la fe de esta doctrina. Los sijs son personas que desprenden honestidad y sencillez, muy creyentes y dadivosas. De hecho, en todos sus templos siempre ofrecen gratuitamente comida a todo el mundo, sin distinción de procedencia, sexo, religión o creencia.

La cúpula del Gurdwara Bangla Sahib

La entrada al Gurdwara Bangla Sahib es totalmente gratuita. Simplemente se te pide que te descalces (a la entrada hay una sala para visitantes extranjeros en la que se pueden dejar los zapatos y los calcetines) y que no hagas fotos una vez traspases el tercer escalón que da entrada al recinto. Si te pillan haciendo fotos o grabando, como hace todo el mundo, no te van a echar, ni siquiera te van a poner mala cara. Procura, en cualquier caso, ser discreto y respetuoso. La estación de metro más cercana es Patel Chowk. Desde ahí puedes caminar unos veinte minutos o tomar un tuk tuk que no debería costarte más de 60 rupias. El templo es una visita imprescindible en Delhi.

  • La Puerta de la India

Este monumento erigido en honor a los caídos indios en la Primera Guerra Mundial y en las Guerras Afganas es una de las postales más reconocibles no solo de la ciudad, sino del país. Por ello, ve a hacerte la foto. El único problema es que queda un poco a desmano de cualquier estación de metro. La más cercana es Central Secretariat, desde la que se hace casi media hora andando. Por lo tanto, metro más tuk tuk puede ser una buena opción, de nuevo. La Puerta de la India es como el patio del recreo de los habitantes de la ciudad, que acuden a ella a hacerse selfis y fotografías como si nunca antes la hubieran visto. Guarda bien tus pertenencias y prepárate a decir que no a toda la gente que venga a ofrecerse para inmortalizarte junto a la puerta.

  • Otras visitas

Además de todos estos monumentos y lugares que visitamos, hay otras muchas cosas que ver en Delhi que no tuvimos tiempo de ver ni conocer pero que tenemos apuntado en rojo para una próxima visita a Delhi. Por ejemplo, los Jardines de Lodi, el complejo arqueológico de Qutb Minar, el Museo Nacional, la colonia artística y los murales de Lodi, el templo de Akshardham o el Kingdom of Dreams. En nuestro Diario de ruta puedes consultar dos entradas sobre nuestra estancia en Nueva Delhi, en las que hablamos de qué ver en Delhi y explicamos nuestra experiencia en la ciudad: esta y esta. 

2 respuestas

  1. Hola, gracias por sus indicaciones, son muy claras y ofrecen una excelente referencia para un viajero como yo.

  2. ¡Hola, Nancy!
    Muchas gracias por tu comentario. Esperamos que te sirvan de guía para futuros viajes.
    ¡Saludos! 🙂

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