Librerías en Reykjavik: las más especiales para bibliófilos

Reykjavik no solo es la capital más septentrional del mundo, también es una de las más literarias. La vida cultural de la capital islandesa es intensa, vibrante, auténtica y está profundamente ligada a la palabra escrita. En este artículo te invitamos a descubrir algunas de las librerías de Reykjavik más especiales, librerías locales y de segunda mano, donde perderse entre estanterías repletas de historias. ✍️ Todas las librerías que te recomendamos las visitamos durante nuestra ruta de 10 días por Islandia. ¡Conócela! Por qué Reykjavik es una capital de librerías Reykjavik respira literatura y sus librerías forman parte del paisaje cotidiano. Si te gusta curiosear estanterías, esta ruta es tu mejor plan en la capital islandesa. Todas las librerías que te recomendamos las visitamos durante nuestra ruta de diez días por Islandia, sabedores de que la escritura —y la lectura— forman parte del ADN nacional. Uno de cada diez islandeses publica un libro durante su vida y, por tanto, encontrará su nombre en alguna de las librerías de Reykjavik. En 2011 la UNESCO reconoció a Reykjavik como Ciudad de la Literatura, integrándola en su Red de Ciudades Creativas. Islandia es también un país muy lector. Se calcula que los islandeses leen una media de 2,4 libros al mes. Esta pasión alcanza su punto álgido en Jólabókaflóð, la tradicional temporada navideña de libros, el momento del año con más novedades editoriales y en el que los libros se convierten en el regalo más esperado. ✍️ Te explicamos cuáles son nuestros 6 libros sobre Islandia preferidos, perfectos para adentrarse en el país. Mapa de librerías en Reykjavik Para que no te pierdas ninguna de las mejores librerías de Reykjavik, hemos preparado este mapa con nuestras librerías favoritas. También hemos señalado las bibliotecas más conocidas de la capital islandesa. Guárdalo en tu Google Maps y recórrelas a pie, aprovechando que casi todas están a tiro de Laugavegur, la calle principal de Reykjavik. Las mejores librerías de Reykjavik A continuación repasamos las mejores librerías de Reykjavik, aquellas que tuvimos la fortuna de visitar personalmente y descubrir qué las hace únicas. Además, añadimos otras que no llegamos a recorrer en nuestra estancia, pero que también merecen estar en tu itinerario lector por la capital islandesa. Iða Zimsen, la cafebrería de referencia de la capital En el distrito más céntrico de Reykjavik se ubica Iða Zimsen, un local pequeñito y lleno de encanto que combina dos pasiones que casan a la perfección: el café y los libros. En este rincón acogedor de la capital nos refugiamos de la nieve el día que aterrizamos en el país, y pasamos un buen rato degustando cafés, tés y pastelitos, mientras paseábamos por sus cuidadas estanterías. Iða Zimsen está hecha para la foto y para el encuentro con amigos, para rodearse de buena vibra y palabras escritas. Coincidimos con un entrañable grupo de amigos islandeses sesentones, que parecían disponerse a poner en marcha su club de lectura. Los cafés y los pasteles no son baratos, pero valen la pena. Los libros que puedes encontrar aquí son una mezcla ecléctica de obras culturetas, novedades editoriales y productos para regalar. 📚 Dónde está la librería: Vesturgata, Grófin 2a, 101 Reykjavik, Islandia. Hús máls og menningar, donde los libros se maridan con cerveza Hús máls og menningar es un lugar de nombre impronunciable, que significa algo así como “La casa del lenguaje y la cultura”, y que naturaliza una combinación a priori improbable: literatura, cerveza y música en directo. Esta librería tiene alma bohemia, luces cálidas, mesas de madera y estanterías que se pierden en lo alto de las paredes. Esta librería única está ubicada en un edificio con solera de la calle Laugavegur, la más transitada y comercial de todas las arterias de Reykjavik. Puedes ir a hojear sus libros, a degustar una cerveza por la tarde durante su happy hour o a disfrutar de alguna de las actuaciones de grupos locales que programan varias noches a la semana. Los precios son islandeses —ergo, caros— pero la experiencia, auténtica y envolvente, lo compensa. 📚 Dónde está la librería: Laugavegur, 18, 101 Reykjavik, Islandia. Penninn Eymundsson, la mejor cadena de librerías de Reykjavik —y de Islandia— La gran cadena de librerías de Islandia, con varias sucursales en Reykjavik, responde al nombre de Penninn Eymundsson. Son librerías mucho más al uso y convencionales que las anteriores, en las que se puede encontrar cualquier título publicado en Islandia y novedades internacionales. Su tienda principal en la capital se ubica muy cerca de Laugavegur, y además de tener un gran fondo editorial cuenta con un fantástico café con vistas en la última planta. En Penninn Eymundsson adquirimos El principito en islandés, un souvenir clásico para nuestro sobrino, y también la versión original de Gente independiente, la gran obra de Hálldor Laxness, el único nobel islandés. Todas las librerías Penninn Eymundsson que visitamos —también en Akureyri o en las Vestman— cumplen con creces su rol de gran librería: cómodas, bien surtidas y organizadas, agradables de pasear. Aquí también encontrarás postales, libretas y otros eventuales souvenirs para llevar a casa. 📚 Dónde están las librerías: Austurstraeti 18, 101 Reykjavik, Islandia y Skólavördustígur 11, 101 Reykjavik, Islandia. Bókin Books, la librería de segunda mano frecuentada por Bobby Fischer En una calle adyacente a Laugavegur, Bókin Books guarda miles de libros apilados en estanterías altas, en torres improvisadas o esparcidos desordenadamente en el suelo, como si el espacio nunca fuera suficiente para conservar tantos libros. Bókin Books es una de las mejores librerías de segunda mano de Reykjavik no solo por todas las obras que se pueden encontrar, sino sobre todo por su atmósfera de rincón lector de los de verdad. Según explica John Carlin en su libro Crónicas de Islandia (que reseñamos aquí), Bobby Fischer frecuentaba Bókin Books cuando vivía exiliado en la capital islandesa. Esta no es una librería para tomar café de especialidad y buscar best sellers, sino para perderse entre primeras ediciones de libros random y descubrir joyas que no sabías que existían. Bókin Books
Libros sobre Islandia: 6 lecturas imprescindibles antes de tu viaje

Islandia es un país lleno de literatura y poesía, en el que sus habitantes parecen personajes de una ficción épica en un escenario inconcebible. Islandia se reivindica como el país con mayor densidad de escritores del mundo y uno de los que cuenta con más librerías por habitante. La isla es pura evocación e invita —casi obliga— a perderse en tribulaciones literarias. Por eso, los libros sobre Islandia, ya sean escritos por autores locales o por viajeros foráneos maravillados por su territorio, tienen tanto de simbolismo, lirismo y magia. En este artículo recomendamos 6 libros sobre Islandia imprescindibles para adentrarse en la naturaleza inhóspita, hostil, remota y única de esta isla inolvidable. Estas lecturas, que nosotros mismos disfrutamos antes de nuestra ruta de diez días en autocaravana por el país, son la mejor manera de empezar a viajar por Islandia. En esta lista de lecturas recomendadas sobre Islandia encontrarás tanto literatura islandesa contemporánea como crónicas viajeras que intentan poner en palabras lo que significa habitar y descubrir esta nación tan singular. ✍️ Descubre en este artículo nuestras librerías preferidas de Reykjavik, la capital islandesa. Libros sobre Islandia imprescindibles que te recomendamos Antes de viajar a Islandia, para comenzar a empaparse de la realidad única del país, conviene leer sobre su historia, cultura y sus paisajes. Estos 6 libros sobre Islandia, escritos algunos por autores locales y otros por viajeros fascinados por la isla, son la mejor manera de empezar a recorrerla desde casa. Luz de verano, y después la noche, de Jón Kalman Stefánsson 📚👉 ¡Cómpralo aquí! Hay libros que son una revelación y te sacuden, que te recuerdan que la lectura es el camino más placentero para acercarse a lo sublime. Luz de verano, y después la noche (Salamandra, 2022) nos removió y nos hizo sentirnos habitantes de pleno derecho de un pueblito islandés aislado y remoto, en el que todo lo que sucede es tan humano que asusta y maravilla a partes iguales. El autor, el islandés Jón Kalman Stefánsson, es un maestro en el manejo de las emociones escritas y con Luz de verano, y después la noche nos hizo reír y sufrir, pero también nos ayudó a comprender el carácter único de Islandia como sociedad al borde de todos los precipicios. El libro y sus personajes enganchan y es muy difícil despedirse de ellos y asumir que, como la vida, Luz de verano, y después la noche también tiene final. ✍️ Lee la reseña que hemos escrito sobre Luz de verano, y después la noche, de Jón Kalman Stefánsson. «Por la tarde, cuando el sol se desangra en el espejo del mar, pensamos en la muerte […] aquí decimos que solo los muertos dejan de pensar en la muerte». Gente independiente, de Halldór Laxness 📚👉 ¡Cómpralo aquí! Halldór Laxness es el único premio nobel de literatura islandés, un prolífico escritor que acertó a pronosticar que era imposible sobrevivir en Islandia si no se tiene alma de poeta. En Islandia no hay ningún novelista como él, y por eso te recomendamos en esta lista de libros imprescindibles sobre Islandia que leas su gran obra, Gente independiente (Turner, 2004), que sigue la vida de Bjartur, un personaje genuinamente orgulloso e islandés. La novela se sitúa en la Islandia de la década de 1930, heredera de una crisis mundial que la sacudió y que vive un periodo de transición tras su independencia de Dinamarca. Bjartur es un granjero que sobrevive al margen de todo, convirtiendo su casa en una autarquía, en un territorio alejado de la civilización y lleno de misterio. Bjartur es un personaje para el recuerdo, y Gente independiente una lectura exigente que perdura en las entrañas del lector. «Las goteras que vienen de afuera no hacen daño a nadie. Las goteras que se encuentran adentro son las peores». Entre cielo y tierra, de Jón Kalman Stefánsson 📚👉 ¡Cómpralo aquí! Más de Jón Kalman Stefánsson, posiblemente nuestro descubrimiento literario de los últimos tiempos. Si Luz de verano, y después la noche es su obra más luminosa, Entre cielo y tierra (Salamandra, 2019) es la puerta de entrada a la trilogía que lo ha encumbrado como uno de los mejores novelistas europeos contemporáneos. Este libro es un boceto sobre la relación de Islandia con la naturaleza, el más indispensable de los elementos para entender y definir el país. Entre cielo y tierra es la primera parte de ‘La trilogía del muchacho’, que sigue la vida de un joven pescador de finales del siglo XIX que padece una gran pérdida y encuentra refugio en la lectura. La prosa de Kalman Stefánsson es arrolladora, llena de ternura y brutalidad. El protagonista deambula por su existencia huyendo del infierno, aspirando al cielo, convirtiendo cada momento de supervivencia en Islandia en una heroicidad. ✍️ Lee la reseña que hemos escrito sobre Entre cielo y tierra, de Jón Kalman Stefánsson. «La vida tiene una ventaja sobre la muerte: más o menos sabes qué te vas a encontrar, en cambio la muerte es una gran incertidumbre y pocas cosas lleva tan mal el ser humano como la incertidumbre, no hay nada peor». El faro de Dalatangi, de Axel Torres 📚👉 ¡Cómpralo aquí! Axel Torres viaja a Islandia en busca de respuestas personales, profesionales y futboleras. En El faro de Dalatangi (Contra, 2016), el periodista deportivo narra un road trip íntimo por Islandia acompañado de dos amigos y de una obsesión: entender cómo una nación diminuta logró asombrar al mundo en la Eurocopa de 2016. Lo que empieza como una crónica sobre el fútbol menos lustroso se convierte en una indagación sobre el sentido mismo de lo que nos mueve. El faro de Daltanagi oscila entre la épica deportiva y la introspección. La mirada de Torres busca lo esencial, en los paisajes vacíos y en los campos de fútbol olvidados por la Champions League. El protagonista inesperado es Heimir Hallgrímsson, el dentista que entrenó a la selección islandesa y que aparece en las islas Vestman como el símbolo de un país que se toma
‘Entre cielo y tierra’, de Jón Kalman Stefánsson: el peso de la vida, el eco de la muerte

Jón Kalman Stefánsson se ha convertido en nuestro portador de sueños de Islandia; primero con Luz de verano, y después la noche (que reseñamos aquí) y ahora con Entre cielo y tierra. La prosa del autor es pura luz, que ilumina paisajes sombríos y alumbra la travesía vital de personajes que luchan, sufren y se enfrentan a un mundo lleno de hostilidad, en el que la naturaleza es a veces un refugio y siempre una amenaza. En Entre cielo y tierra (Salamandra, 2019), Jón Kalman Stefánsson nos traslada a una comunidad de pescadores de la Islandia del siglo XIX para construir una narración en la que la acción es casi lo de menos y lo de más son de nuevo las palabras, que adquieren un sentido denso y hermoso. “Las palabras aún tienen el poder de conmover a las personas, es increíble, quizá la luz no se haya apagado para ellas, quizá, a pesar de todo, quede esperanza”, escribe el autor en un fragmento del libro. La relación entre la poesía, la naturaleza y la belleza Entre cielo y tierra es el primer volumen de ‘La trilogía del muchacho’, que explica las andanzas de un joven sin nombre que podría ser la mirada, o quizás el alter ego, del propio Jón Kalman Stefánsson. O del lector. En esta primera parte, el muchacho sin nombre padece una pérdida insoportable que le obliga a aferrarse a cualquier asidero para no caer por el abismo. Los libros son uno de sus refugios, cómplices de su peor vivencia pero también de hacerle pasar sus momentos de mayor felicidad. La prosa de Jón Kalman Stefánsson es arrolladora y lírica, encuentra lo sublime en lo más cotidiano. El suyo es un relato lleno de ternura pero también de brutalidad, que nos habla de la amistad en su estadio más ingenuo y puro, porque “el infierno es tener brazos y nadie a quien abrazar”, como reza el libro. En la Islandia que nos cuenta el autor el heroísmo es sobrevivir al frío, a la inmensidad, a la soledad. La naturaleza marca el paso del tiempo y a todos los personajes. Seguramente no haya un lugar más apegado a la naturaleza que Islandia. Y sin embargo, ¿qué es extraordinario? Lo extraordinario es siempre lo ajeno, lo que no conocemos, lo que no tenemos la costumbre de ver, lo que solo podemos creer. Para los islandeses de las obras de Kalman Stefánsson, la naturaleza única de su país y sus paisajes dramáticos son simple rutina a la que enfrentarse. De hecho, uno de los personajes del libro, un capitán de barco, explica que ha “adquirido la costumbre de hacer viajes largos, normalmente por el extranjero, ya que en Islandia hay poco que ver, solo montañas, cascadas, extensiones agrestes cubiertas de hierbajos”. La incertidumbre de existir Como ya consiguiera con Luz de verano, y después la noche, Jón Kalman Stefánsson remueve al lector en Entre cielo y tierra, trasladándole al estómago y las entrañas reflexiones que perduran. La lectura le deja a uno a ratos abrumado, a ratos desconsolado, a ratos abatido, a ratos pensativo. El duelo del protagonista se transforma poco a poco en un tenue hilo de vida, encontrando en una mirada un motivo para seguir respirando. El infierno y el cielo son los dos extremos entre los que navega la obra. Ahí arriba está Dios y todo lo inasible, debajo espera un infierno que el autor mide de muchas maneras: “El infierno es no saber si estamos vivos o muertos”. Y pese a todo, como cuenta Kalman Stefánsson en una entrevista en La Vanguardia con motivo del lanzamiento de la obra: “El infierno atrae a los islandeses por su calor”. Un par de citas «Lo que es dulce de principio a fin siempre nos entristece cuando se acaba». «La vida tiene una ventaja sobre la muerte: más o menos sabes qué te vas a encontrar, en cambio la muerte es una gran incertidumbre y pocas cosas lleva tan mal el ser humano como la incertidumbre, no hay nada peor». Datos básicos Léelo si vas a viajar a… Islandia. 📚👉 ¡Cómpralo aquí!
‘El faro de Dalatangi’, de Axel Torres: las razones de una gesta

En su libro más reciente, en Crónicas balcánicas, que reseñábamos aquí, Axel Torres le contaba al mundo que la vida del periodista deportivo, que su vida, no es el camino de rosas que muchos pudieran imaginar. Esa veda ya la había abierto el autor siete años antes, cuando publicó El faro de Dalatangi (Contra, 2017), el relato del viaje de Axel Torres —con dos compañeros periodistas— a Islandia. Este libro, el tercero del polifacético comunicador, es la crónica de la obsesión por Eidur Gudjohnsen de Víctor Cervantes, el correlator de la obra, amigo de Axel y también periodista deportivo. El faro de Dalatangi es también una exploración de los motivos de una gesta deportiva que parece inexplicable, la de la selección islandesa de fútbol de 2016, que alcanzó los cuartos de final de la Eurocopa de Francia después de vencer a Inglaterra. El libro ahonda en la realidad de un fútbol islandés que transiciona del amateurismo más absoluto a la cresta de la ola de la industria balompédica europea a base de esfuerzo y trabajo bien hecho. Pero por encima de todo, El faro de Dalatangi es la patada a seguir de Axel Torres a un balón que no sabe cómo controlar: su vida. Axel Torres y su inclinación por el Romanticismo Una Islandia lluviosa e intempestiva saca el lado más profundo y reflexivo de Axel Torres, que llega a la isla en una crisis existencial y profesional que el país consigue restañar por momentos, recordándole al autor por qué le gusta el fútbol y qué le gusta de la vida. Los rincones más inexplorados de esa isla remota son los que reconcilian a Axel Torres con sus pasiones originales. Por accidente llegan a Dalatangi y conocen a la mujer que cuida del faro. Ahí, pero durante todo el viaje, en cada ciudad, Axel Torres mitifica lo ajeno y se imagina encontrando lo sublime en las cosas más sencillas. El suyo es un alegato de rebeldía y de crítica a lo establecido, al fútbol industrializado que le toca explicar. El libro busca la autenticidad del fútbol en campos de tercera división islandesa, reivindicando desde el exceso la emoción de la cotidianidad menos lujosa. El enfoque personal y emocional de lo que cuenta Torres, constantemente sentimental, es como la búsqueda imposible del ideal que perseguían los autores románticos, y la frustración consiguiente por confrontar esos ideales con la realidad. La ilusión y la desilusión son su constante. Heimir Hallgrímsson, el Mourinho islandés, el culpable del milagro En El faro de Dalatangi hay otros dos coautores. El primero es Víctor Cervantes, el instigador del viaje y el que cuenta, en el penúltimo capítulo, las andanzas de Islandia durante la Eurocopa en la que hizo historia. El segundo, Edu Ferrer, es el personaje omnisciente de todo lo que sucede. Sus fotografías acompañan al texto e ilustran todo lo que se nos cuenta. Son tres miradas complementarias que enriquecen el conjunto. Una de las mejores fotos del libro es la que Ferrer le hace a los autores con un dentista y un médico islandés. Pero no es un dentista cualquiera. Es en las islas Vestman, donde el dentista, el médico y los periodistas presencian el entrenamiento del IBV, al que había entrenado ese dentista que acaba convirtiéndose en es el otro gran personaje del libro. El chiste parece tan increíble que solo puede ser verdad. Heimir Hallgrímsson es dentista a tiempo parcial y coseleccionador de Islandia a tiempo completo. Axel Torres y Víctor Cervantes consiguen encontrarse con él para bucear en los motivos que han llevado a Islandia a protagonizar una de las grandes gestas futboleras de la última década. Ese encuentro en las Vestman conecta con el epílogo del libro, ya en Barcelona, donde Hallgrímsson descubre el apodo que le han puesto los autores: el Mourinho islandés. Un par de citas «Entendí que me daría igual que el fútbol fuera malo, porque siempre podría desviar la mirada al paisaje». «La isla se revelaba como un ecosistema perfecto para que en él habitaran individuos más preocupados por ser que por trascender». Datos básicos Léelo si vas a viajar a… Islandia. 📚👉 ¡Cómpralo aquí!
‘Luz de verano, y después la noche’, de Jón Kalman Stefánsson: réquiem en Islandia

El único nobel de literatura islandés, Halldór Laxness, aseguraba que nadie puede sobrevivir en Islandia si no tiene alma de poeta. Laxness murió en febrero de 1998 a los 95 años, y más de un cuarto de siglo después su frase permanece vigente. Se calcula que uno de cada diez islandeses publican algún libro a lo largo de su vida. Jón Kalman Stefánsson forma parte de ese diez por ciento, y si todos sus compatriotas son capaces de escribir de manera tan evocadora y brillante como lo hace él en Luz de verano, y después la noche, ya estamos tardando todos en hacer acopio de novelas islandesas, buen vino y un sofá cómodo para asegurarnos el retiro soñado. Luz de verano, y después la noche (Salamandra, 2022) es un pequeño prodigio que se quita importancia, en el que Jón Kalman Stefánsson desborda las expectativas del lector con una suerte de Réquiem de Mozart a la islandesa. El libro compone tránsitos constantes entre la vida y la muerte, con colores y negros, con paisajes alentadores al borde del precipicio. El autor dibuja su particular colmena islandesa en un pueblito que no llega al medio millar de habitantes, en el que las rutinarias vidas de todos son en realidad extraordinarias, tan singulares que nadie las puede imitar. Lo anodino nunca lo es en Luz de verano, y después la noche, siempre es extraordinario, de una intensidad que abruma. La lírica y la fuerza de la palabra Kalman Stefánsson explica en una entrevista en El País que “durante siglos solo se escribió poesía en la isla y no prosa, y eso ha dejado una herencia de amor a la palabra, de búsqueda de su sonoridad, que digan mucho más que lo que son”. En Luz de verano, y después la noche todas y cada una de las palabras tienen sentido. Son palabras que uno lee y parece que le pesan, que se le escapan entre las manos, que sin saber cómo marcan un antes y un después en la experiencia de toda una vida como lector. Por eso, el libro es prosa pero también es poesía, sin rimas pero con la misma voluntad estética y de celebración de la belleza escrita. La composición de los personajes es tan precisa que uno cree conocerlos de siempre, conocerlos mejor que lo que uno se conoce a sí mismo. Y el autor solo ha tirado cuatro brochazos que consiguen que creas que escuchas y tocas a esos islandeses de nombres impronunciables. Son personajes tan presentes que padeces con ellos, a los que compadeces por ser tan humanos. Y poco a poco, a partir de pequeños microcosmos personales, Jón Kalman Stefánsson construye en Luz de verano, y después la noche un complejísimo ecosistema imposible de escrutar. Ese pueblo minúsculo del sur de Islandia es el mundo, es la vida. Desde Islandia para el mundo Luz de verano, y después la noche sitúa al lector en ese pueblo aleatorio de Islandia y Jón Kalman Stefánsson parece querernos hacer partícipes de todo lo que hay ahí. Se dirige a nosotros como si nos estuviera contando los chismes de los que él mismo se entera, como si acaso fuera él uno de ese medio millar de habitantes y nosotros sus confidentes. Somos cómplices de todo lo que sucede y espectadores privilegiados de cómo el aislamiento parece la excusa perfecta para sacar lo mejor y lo peor del género humano. Todas las particularidades que nos cuenta el autor son sin embargo universales, perfectamente comprensibles. El relato tiene poesía, belleza y momentos metafísicos, casi fantasiosos, muy propios del sentir islandés, de la conexión de sus habitantes con todo lo que solo se intuye. “Aquí es natural creer que la realidad no es algo fijo. La literatura nos ayuda a ver que hay mucho más que realidad”, dice Kalman Stefánsson en esa misma entrevista que concede a El País con motivo de la publicación de la tercera parte de la trilogía del muchacho, los tres libros que han encumbrado al autor como una de las voces más sugerentes de la literatura contemporánea europea. Esos tres libros, escritos más tarde que Luz de verano, y después la noche, pasan desde ya a lo más urgente de la lista de próximas lecturas de Cultura Nómada. Un par de citas «Por la tarde, cuando el sol se desangra en el espejo del mar, pensamos en la muerte […] aquí decimos que solo los muertos dejan de pensar en la muerte». «A lo mejor cada vez que abrimos los ojos renacemos, y en ese caso podemos imaginar que algo muere cuando los cerramos». Datos básicos Léelo si vas a viajar a… Islandia. 📚👉 ¡Cómpralo aquí!
‘La isla secreta’, de Xavier Moret: un recorrido por Islandia

Érase una vez un escritor que viaja a Islandia para acabar su libro sobre Zanzíbar. Así podría haber empezado su relato Xavier Moret, casi como un chiste, enlazando dos islas que podrían ser perfectamente antagonistas en el recopilatorio de territorios insulares del mundo. En La isla secreta, un libro con una impronta muy de viajero y escrito para los muy viajeros, Xavier Moret explica sus dos primeras veces en Islandia. Primero, cuenta su llegada casi accidental en el verano de 2002, en busca de un retiro que le permitiese evocar desde el frío de Reykjavik el calor de Zanzíbar. Durante ese viaje, que Xavier Moret narra en los primeros capítulos de La isla secreta, al autor le cuentan que Islandia tiene dos mitades: una la del verano y otra la del invierno. Por eso, en febrero del año siguiente vuelve para buscarle a la isla las luces verdes del cielo, el frío invernal y, de paso, para celebrar su cumpleaños más surrealista. Las sagas, Borges y la dimensión oculta Xavier Moret responde a las dos primeras acepciones de la palabra viajero: porque viaja (mucho), y porque relata sus viajes. Según la RAE el viajero es el que viaja, sí, pero también el que se embarca en la aventura ―a veces más emocionante― de contarlo. Xavier Moret los cuenta todos. Tiene libros de viajes sobre Japón, Grecia, Armenia, Estados Unidos, África y muchos más destinos. La isla secreta es el relato de su primera doble incursión en Islandia, antes de la crisis de 2008 que desdibujó el país. Para explicar esa transformación Xavier Moret volvió a Islandia y a La isla secreta le sumó una segunda obra a su bibliografía sobre el país: Revolución sobre el volcán. La exploración que Xavier Moret hace aquí es pura conexión con esa isla llena de secretos, y por eso el título de la obra: La isla secreta. Moret habla en primera persona de lo que vive en Islandia y lo hace desde la curiosidad, el respeto y el interés. Es un relato muy viajero, de sensaciones y conocimiento, en el que describe paisajes pero también se traslada al pasado de las sagas islandesas, los cimientos que explican desde la literatura el devenir de la isla. Las sagas de Islandia son un género canónico, el origen de la novela según Borges, que viajó al país para empaparse de su cultura literaria y adoptarla en su obra. Islandia es uno de los países más lectores del mundo, y en La isla secreta Xavier Moret se tropieza constantemente con esa dimensión bibliófila del pueblo islandés, lleno de narradores y aspirantes a escritor. Quizás por eso el país está lleno de mitos e historias que hablan de elfos, trols y dioses paganos, que son parte de la identidad islandesa. Curiosidades islandesas y el orgullo de un país La isla secreta pone sobre la mesa buena parte de la retahíla de curiosidades que convierten a Islandia en un país como ningún otro. Xavier Moret, desde la inquietud del buen observador, recoge la ambivalente relación de los islandeses con el alcohol, como si fuera el único desengrasante para no perder del todo la cabeza. Cuenta por qué los perros parecen no existir en las calles de la capital y ejemplifica con una aparente rareza cómo preservan su cultura y su identidad desde el nombre y el apellido: los extranjeros que aspiren a ser islandeses deben adoptar un nombre local. Habrá que leer la segunda obra de Moret sobre el país, Revolución sobre el volcán, para saber si su pasión por Islandia lo lleva al rebautizo. Un par de citas «En aquella isla alejada de todo, estaba claro que el hombre era tan solo un accidente mínimo, insignificante». «No me gusta esa gente que viaja para certificar que en ningún sitio se está como en casa». Datos básicos Léelo si vas a viajar a… Islandia. 📚👉 ¡Cómpralo aquí!
‘Crónicas de Islandia’, de John Carlin: el relato de una sociedad ejemplar

Islandia, esa isla volcánica entre Estados Unidos y Europa, es el objeto de estudio de John Carlin en Crónicas de Islandia, una disección en tres actos de la realidad de un país sin igual. El libro es una suerte de gran reportaje, un agregado de momentos que componen una fotografía muy clarificadora del país. Crónicas de Islandia es un ejercicio periodístico pero también antropológico, casi una arqueología de la sociedad islandesa moderna, en el que John Carlin se obliga a ponerse ―de manera figurada― las gafas de sol para no ser deslumbrado por el rubio de esos islandeses, para no acabar cegado por la perfección desbocada de una sociedad ejemplar. La ejemplaridad de un país de 380.000 personas John Carlin se declara admirador del país en las primeras páginas de Crónicas de Islandia. Él, que es británico, que creció en Argentina, que ha hecho su carrera periodística en España, que ha viajado por tantos lugares, encuentra en Islandia “la cima de la evolución humana”. La hipérbole de la conclusión, que expone en el prólogo, es su declaración de intenciones: quiere evangelizarnos, convertirnos a su religión, que le prometamos amor eterno al país. Y lo cierto es que lo consigue ―con matices―. Al libro le falta algún reproche, la cara de la moneda que Islandia no quiere enseñar. ¿O será que las monedas islandesas solo tienen una cara (bonita)? Quién sabe. El caso es que en Crónicas de Islandia aparecen muchas caras, una decena de personajes que acompañan al autor. El primero es Eidur Guðjohnsen, el que fuera futbolista del Barça, que pone a John Carlin sobre la pista de la certeza que recorre las páginas del libro: que Islandia es el mejor país del mundo. Después del exfutbolista aparecen políticos, cineastas, artistas, empresarios. Todos están cortados por el patrón de la ejemplaridad, de la aparente perfección. Son impolutos, brillantes, políglotas, altos, amables. Son 380.000 personas que podrían haber salido de una probeta, “un experimento de cómo mejorar la especie”, según comenta el propio Carlin. La crisis de 2008 y la nación de las mujeres John Carlin nos presenta en Crónicas de Islandia una sociedad muy particular, el híbrido de lo mejor de los Estados Unidos y de Europa. Islandia tiene también un poco de la cultura tribal de los africanos. ¿Quién iba a pensar que Islandia y África fueran siquiera comparables? El periodista viaja por primera vez en 2006 al país, y escribe una tanda inicial de crónicas. Después, en 2008, repara en la grave crisis económica que azota al mundo, y que Islandia sufre con especial intensidad. Los islandeses se habían acostumbrado a bañarse en champán y se olvidaron de que, un par de décadas atrás, apenas si podían permitirse salir a comer fuera de casa. En la parte final del libro, con Carlin volviendo a Islandia en 2012, el protagonismo es de las mujeres, que son las que se han puesto al frente de la reconstrucción del país. John Carlin dibuja una Islandia en la que las mujeres tienen hijos muy pronto, en su etapa universitaria, y se juntan y se separan varias veces a lo largo de su vida. Fue una mujer, una cantante, Björk, la que puso a Islandia en el mapa con su música inclasificable y su aura de vanguardismo incomprensible y sugerente. La música de Björk conecta con la reflexión que hace uno de los protagonistas del libro: “Islandia es el mundo de las pesadillas de Goya: bello pero grotesco”. Un par de citas «Pienso en Islandia y me brillan los ojos. Como sociedad representa la cima de la evolución humana». «Islandia, me dio la impresión desde el momento en que llegué, es una especie de laboratorio humano gigante […] aislado y alejado del resto del mundo, es como una gran burbuja de aire puro en la que se llevan a cabo experimentos sobre cómo mejorar la especie». Datos básicos Léelo si vas a viajar a… Islandia. 📚👉 ¡Cómpralo aquí!
‘Crónicas balcánicas’, de Axel Torres: la vida (futbolera) de los Balcanes

Axel Torres es mucho más que ese periodista que comenta partidos en Movistar, contertulia en la SER, escribe en el AS y codirige un pódcast sobre fútbol y variedades con Raúl Fuentes, El Morning de Axel y Rulo, del que en Cultura Nómada somos fieles escuchantes. Además de todo eso, Torres es también escritor. Su último libro, Crónicas balcánicas, nos presenta al Axel Torres más personal en el contexto que mejor le representa: una serie de viajes reincidentes a los Balcanes, con el fútbol como excusa para observar —y para contar— la vida. El libro es el medio en el que el periodista mejor traslada su universo personal de infinitas inquietudes: el viaje, la historia, la geopolítica, el cine, la literatura, los cafés de especialidad y el fútbol, claro, siempre el fútbol. En cualquier caso, Crónicas balcánicas no es un libro más de Axel Torres. Es su libro más personal y apasionado, en el que se anima a hablar del trastorno que lo persigue, el TOC, y dibuja una panorámica futbolística, balcánica y personal que abarca los más de diez años de escritura de la obra. El espíritu del reportero que todo lo observa Crónicas balcánicas es una obra coming-of-age de manual, el género cinematográfico preferido de Axel Torres: presenta su evolución durante la última década, su proceso de maduración, la transformación de sus prioridades, el desarrollo de sus relaciones. La obra relata los cinco viajes que el autor hace a los Balcanes entre 2013 y 2023, una década en la que Torres forja unos lazos con la región que van más allá del simple interés, que se convierten casi en una obsesión. Albania y Kosovo son el foco principal de Crónicas balcánicas, aunque durante sus cinco viajes el autor también recorre otros países de la región, que le ayudan a completar el complejo crisol de realidades que conformaban la antigua Yugoslavia. El texto es fruto de la curiosidad, está escrito desde una mirada observadora propia del reportero que pisa el terreno de la acción, que se entrevista con protagonistas, que convierte las anécdotas en perchas que sostienen el hilo argumental. El fútbol como excusa para explorar Axel Torres nos presenta en Crónicas balcánicas personajes de un magnetismo extraño, tan carismáticos como ese periodista kosovar antitodo que se le escurre constantemente entre los dedos al autor. O como ese albanés adicto a las apuestas deportivas con el que tiene una conexión especial en 2013, pero con quien no encuentra temas de conservación en 2023. Todos esos personajes sirven para ponerle cara a la realidad albanokosovar y, además, son el espejo que nos muestra cómo el autor ha cambiado en este tiempo. El Axel Torres de 2013, tan naive, no tiene nada que ver con el de 2023, más maduro y con una escritura mucho más redonda. Evidentemente, Crónicas balcánicas contiene mucho fútbol. Pero siempre como telón de fondo de la vida, como acompañamiento de lo que se nos cuenta y como ejemplo de las alegrías, los sinsabores y los cambios que han experimentado los Balcanes no solo en los diez años de escritura del libro, sino en las últimas décadas. Ese es el fútbol que nos interesa también en Cultura Nómada, el que va más allá de los triunfos, lo táctico y sobre todo del negocio. El fútbol que se arraiga en la gente y en los pueblos, y que lo convierte, para tantos, en lo más importante de las cosas que no son importantes. Un par de citas «Los Balcanes son, desde que empezó a interesarme el mundo, mi lugar favorito de Europa». «Nuestras miradas parecían entrenadas para reparar en aspectos completamente distintos». Datos básicos Léelo si vas a viajar a… Albania, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Kosovo, Macedonia del Norte o Serbia. 📚👉 ¡Cómpralo aquí!
5 libros sobre Corea del Norte para aproximarse al país más inaccesible

En este post te recomendamos 5 libros sobre Corea del Norte que hemos leído y te ayudarán a adentrarte en el país más insólito. Corea del Norte es un filón para curiosos e inquietos, para los que buscan —buscamos— desentrañar lo menos convencional, los límites de lo evidente. En este sentido, la industria editorial es muy hábil, como lo son todas las industrias que aspiran a permanecer en el tiempo. Por eso es tan sorprendentemente numerosa la bibliografía que uno puede encontrar sobre Corea del Norte. Hay al menos una veintena de títulos en castellano que explican el país desde todos los prismas, a modo de ensayo, de novela y de crónica, con humor o de la más dramática y cruda de las maneras. Entre todos ellos, te recomendamos 5 libros sobre Corea del Norte, que tienen el común denominador de la mirada femenina, a excepción del de David Jiménez. Aunque visitarlo no es imposible, porque nosotros podemos decir que estuvimos allí, Corea del Norte es un país más fácil de leer que de visitar. De momento, te invitamos a que explores Corea del Norte desde el sofá de casa con estos 5 libros que te recomendamos. Sin ti no hay nosotros, de Suki Kim Debe ser cosa de periodistas esto de que Corea del Norte nos interese, porque todos los autores de los libros que recomendamos sobre el país lo son. La escritora de Sin ti no hay nosotros (Blackie Books, 2015), Suki Kim, es periodista, pero para la ocasión, para poderlo escribir, se hizo pasar por profesora de inglés y así fue contratada en una de las universidades más prestigiosas de Pyongyang, a la que acuden los hijos de las élites del país, la única universidad privada del país, la única financiada por cristianos evangélicos y la única con profesores extranjeros. Suki Kim es surcoreana de nacimiento pero estadounidense de adopción, y llega a Corea del Norte con la voluntad de saber desde dentro qué sucede en el país que un día fue también el de sus antepasados, cuando Corea era solo una. El libro narra el síndrome de Estocolmo de su autora, su relación con los estudiantes y cómo vive al límite de dejar de vivir, escondiendo su verdadera identidad y unos pendrives en los que va escribiendo cada noche todo lo que le pasa. 📚👉 ¡Cómpralo aquí! «A lo largo de los nueve años siguientes, con cada nuevo e indeciso paso por sus inmutables márgenes, fui obsesionándome más y más con aquel lugar desconocido e inescrutable». Querido Líder, de Barbara Demick En Querido Líder (Ediciones Península, 2021) Barbara Demick se adentra en los hogares de los norcoreanos que ya no están en Corea del Norte, norcoreanos que huyeron y ahora viven en China o en Corea del Sur. El libro se acerca no tanto al terreno del teatrillo que uno vive al visitar el país, sino a los padecimientos de sus habitantes. En este sentido, su punto de partida y su desarrollo se alejan de lo folclórico para ocuparse de las personas con nombres y apellidos. Barbara Demick es periodista y fue corresponsal para Los Angeles Times en Seúl, desde donde se especializó en Corea del Norte y, más concretamente, en refugiados norcoreanos, que son la esencia de Querido Líder. Demick entrevista a una serie de emigrados de Corea del Norte que explican heroicidades, y también cómo de complicado es adaptarse a una realidad, la no norcoreana, tan ajena y distinta a la que les es connatural desde su nacimiento. Gracias a este libro la autora fue reconocida internacionalmente con algunos de los premios literarios más prestigiosos, como el Premio Samuel Johnson. 📚👉 ¡Cómpralo aquí! «Él guardaba en secreto sus opiniones, suponiendo que las tuviera». El lugar más feliz del mundo, de David Jiménez David Jiménez parafrasea a uno de sus guías norcoreanos —al referirse a su Corea del Norte, claro— para titular El lugar más feliz del mundo (Kailas, 2013). El libro es una sucesión de crónicas periodísticas y viajeras del que fuera exdirector de El Mundo, entre las cuales está uno de sus viajes a Corea del Norte. El segundo viaje, de hecho, porque el primero lo contó en su primera obra literaria, Hijos del monzón (Kailas, 2004). David Jiménez explica aquí el mundo como siempre lo hace, desde una mirada ácida y crítica, con los mejores ingredientes del reporterismo literario. El capítulo que dedica a Corea del Norte en El lugar más feliz del mundo es casi un suspiro de menos de diez páginas en el que apunta pinceladas sobre su visita al mausoleo de Kim Il-sung, sobre cómo se hace pasar por comerciante de lencería y sobre su impresión de que la gente ya no se cree (tanto) el relato oficial. Quizás por eso en 2016 el gobierno norcoreano hacía público un estudio en el que situaba al país como el segundo más feliz del mundo, solo por detrás de China y por delante de Cuba, Venezuela e Irán. 📚👉 ¡Cómpralo aquí! «Los muros de esa prisión presentan sus primeras grietas». La frontera, de Erika Fatland ¿Qué tienen en común Noruega, Polonia, Georgia, Mongolia y Corea del Norte? El punto de encuentro entre estos países tan dispares está en sus límites; todos ellos, y nueve países más, tienen frontera con Rusia. En esa rareza repara la noruega Erika Fatland, una de nuestras cronistas de viaje predilectas, que nos explica que Rusia es tan eterna que necesita tres manos para contar los países con los que bordea su territorio: nada más y nada menos que catorce. Y entre todos ellos está Corea del Norte. En La frontera (Tusquets Editores, 2021), Fatland se embarca en un viaje que ya quisiéramos para nosotros, saltando de país en país para entender qué implica para cada uno de esos catorce ser vecinos de Rusia. El segundo de los capítulos lo dedica a Corea del Norte, donde se embarca en el clásico safari urbano al que nos enfrentamos todos los visitamos el país. Fatland incide en
‘Vivir para contarla’, de Gabriel García Márquez: recuerdos desde Macondo

Un halo de profunda nostalgia recorre Vivir para contarla, la autobiografía de García Márquez, un viaje personal a sus recuerdos más lejanos. Vivir para contarla es una autobiografía interruptus, que el Nobel colombiano pensó como la primera parte de una trilogía finalmente frustrada. En Vivir para contarla García Márquez recorre sus años de infancia y juventud, la época en la que se forjó como escritor, su única vocación, la razón de ser de su existencia. El libro lo publicó en 2002 después de haber superado un cáncer, pero nunca más se vio con fuerzas de recordar todo lo demás. Vivir para contarla abarca los treinta primeros años de vida de García Márquez. El colombiano nació en 1927 y, sin embargo, en Vivir para contarla presenta su vida a todo color. El relato que dibuja es clarividente: sin blancos y negros, carente de titubeos. Gabo se vale de sus recuerdos borrosos y les añade una pátina de realismo mágico, cómo no, para terminar de completar la composición. ✍️ Gabriel García Márquez en Cartagena: lee nuestra ruta para seguir los pasos del Nobel colombiano por la ciudad colombiana. Aracataca, el Macondo original García Márquez va y viene en una secuencia infinita de flashbacks y flashforwards, en un recorrido no lineal de sus recuerdos. Así funciona su vida, y así lo plasma en su autobiografía, anegada de nostalgia. Vivir para contarla es una ventana al pasado más íntimo de García Márquez, que se reconoce mujeriego, aquejado de una timidez invencible y también un negado en ortografía. Gabo se desmitifica: visitaba con frecuencia burdeles y llenaba sus textos de faltas. Gabo no era perfecto, y parece que no le importa contarlo. El viaje de García Márquez a sus recuerdos comienza en Aracataca, la tierra de sus abuelos, su hogar primigenio. Aracataca está en el norte de Colombia, relativamente cerca de Santa Marta, Barranquilla y Cartagena. Ese municipio al que solo apunta la dirección de su ciudadano más ilustre podría perfectamente no existir, ser una invención de Gabo que finalmente acabó con un punto en el mapa. Aracataca es la ensoñación de Macondo, el enclave de lo real que evocó la construcción de la capital del realismo mágico. La Colombia de los viajes homéricos y la convulsión Vivir para contarla es además testigo de una época en la que los viajes eran epopeyas. Gabo narra en su autobiografía trayectos de días para recorrer un par de cientos de kilómetros, surcando las aguas del río Magdalena y tomando temeroso los primeros vuelos que sobrevolaron Colombia. La primera etapa vital de García Márquez estuvo también marcada por una serie de eventos sociales y políticos en el país que lo marcaron. García Márquez no es ajeno a lo que se vive a su alrededor y en Vivir para contarla queda claro que lo contextual marcó todo lo personal. El texto, a la postre, es también una carta de amor a toda su familia, especialmente a sus abuelos y a sus padres, también a algunos de sus diez hermanos y a la mujer con la que finalmente se casaría. Gabo escribe desde el corazón, con toda su creatividad e ingenio; construye una narración de absoluta vigencia temporal de una serie de sucesos casi centenarios. Vivir para contarla está llena de folclore del pasado, pero narra desde lo atemporal con una constante sensación de finitud de la vida —y por eso la nostalgia—. A Gabo se le escapa la juventud en Vivir para contarla y quién sabe si por eso no quiso recordar más, porque el resto de sus años fueron quizás accesorios, la continuación lógica de todo lo que aquí rememora. Un par de citas «La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla». «La nostalgia, como siempre, había borrado los malos recuerdos y magnificado los buenos». Datos básicos Léelo si vas a viajar a… Colombia. O a Macondo. 📚👉 ¡Cómpralo aquí!